lunes, 27 de julio de 2026

RECOMENDACIONES

El pasajero nocturno

LOS RIESGOS DE DETENERSE EN LA RUTA EQUIVOCADA

Una vez más, y para mal de nuestros respetados lectores y lectoras, he aquí una perlita del terror que preferimos.

Si, amamos dicho género, nada de lo que debamos arrepentirnos. Pero solo si despliega originalidad y está bien narrado.

Somos devotos de los monstruos sagrados de la Universal Pictures, de las adaptaciones de Edgar Alan Poe a cargo de Roger Corman o Narciso Ibañez Serrador, de las joyas góticas de la Hammer Films, y de las novedades de Blum House.

Y nos resulta incomprensible que, por temor a un sobresalto, exista una cinefilia incapaz de asomarse a la obra de George A. Romero, Tobe Hopper, Robert EggersPaul Urkijo Alijo, o Laura Casabé.

Sin embargo, jamás gastaremos tinta en reseñar subproductos teenagers de estudiantinas faenadas por un asesino serial enmascarado, ni en mediocres exorcismos clonados del protagonizado por Linda Blair o de La Profecía, ni  mucho menos en regodeos con distintos métodos de flagelación.

En todo caso, nos convoca lo desconocido, aquello que descoloca lovecraftianamente y nos enfrenta a nuestra insignificancia como especie, y - por sobre todas las cosas - la superstición popular.

De eso último va el film que recomendamos enfáticamente en esta ocasión, en el que un desvío de medianoche en una carretera enfrenta a los protagonistas con un mal antiguo e insistente, que adopta la fisonomía de un decrépito peregrino vestido de negro.

Hasta ahí, nada demasiado original, dado que seguramente no será esta la primera ocasión en que se nos proponga como premisa la de un vehículo varado en medio de la nada a altas horas de la noche porque su conductor/a crea haber atropellado a alguien o algo y tome la solidaria pero imperdonable decisión de detenerse a constatarlo.

En todo caso, la particularidad que ofrece la trama propuesta por el realizador noruego André Øvredal es la de adentrarse en los hábitos y costumbres de la comunidad nómade de la Norteamérica Profunda, que desarrolla su existencia a bordo de casas rodantes, tiene a San Cristóbal como santo patrono de los viajeros, y se rige por un antiguo código absolutamente real de signos viales.

En efecto, cualquiera que haya vivido la Gran Depresión conocerá el impacto que tuvo en la salud física y emocional. La repentina paralización de la economía, que comenzó el 19 de octubre de 1929 - conocido para siempre como  el Lunes Negro , cuando el Dow Jones cayó un 22,6%  en un solo día -  fue una de las peores y más duraderas devastaciones económicas de la historia estadounidense. Sumado a una grave sequía y a la falta de una estrategia agrícola para combatirla, los medios de subsistencia, los hogares y las cosechas de millones de personas se desintegraron literalmente, y no había forma de saber cuándo terminaría ni qué quedaría cuando lo hiciera.

La precaria situación económica del país no dejó a muchos otra opción que abandonar sus hogares con la esperanza de encontrar nuevas oportunidades en algún lugar. Con sus familias en mente, estos trabajadores nómadas y viajeros, conocidos como "vagabundos", pasaron a ser conocidos como "hobos". Aunque a menudo se les confundía con personas sin hogar que vivían de la caridad, los hobos eran diferentes: trabajadores itinerantes que buscaban la oportunidad de ganarse la vida honradamente, dondequiera que encontraran trabajo.

Vagabundeando de un lugar a otro y realizando trabajos ocasionales a cambio de comida y dinero, los vagabundos eran recibidos tanto con los brazos abiertos como con armas de fuego. Desde subirse ilegalmente a trenes hasta robar restos de comida en un mercado agrícola, la comunidad de vagabundos necesitaba crear un lenguaje secreto para advertir y dar la bienvenida a otros vagabundos, ya fueran recién llegados o de paso. Se le conocía como el Código Vagabundo.

Este brillante lenguaje, similar a los jeroglíficos, parecía lo suficientemente aleatorio como para que la gente ocupada lo ignorara, pero perfectamente inconfundible para que los vagabundos lo tradujeran. El código asignaba círculos y flechas para indicar direcciones generales, como dónde encontrar comida o el mejor lugar para acampar. Los hashtags señalaban peligros, como agua contaminada o un pueblo inhóspito.

A este antecedente verídico recurre pues el filme en cuestión, lo cual será clave para conjurar las amenazas que el viajante desprevenido afrontará por la noche si no atraviesa sin detenerse una carretera desconocida.

Suerte de leyenda urbana tramada con retazos de referencias ciertas, hará las delicias de quien se atreva a perder el control por un instante, como ocurre al subir a una Montaña Rusa.- 

 

Descargá la aplicación U Torrent Web desde cualquier ordenador y, a continuación, los links que adjuntamos al pie de cada nota descargarán por default el film recomendado. Utilizando una metáfora didáctica, U Torrent Web será tu carrito de supermercado, y el link que te propongamos remitirá a la góndola del supermercado, donde hallarás el producto en cuestión para su descarga.

Link para descarga de Torrent:

https://dontorrent.review/pelicula/30688/El-pasajero-nocturno


No hay comentarios:

Publicar un comentario

RECOMENDACIONES El pasajero nocturno LOS RIESGOS DE DETENERSE EN LA RUTA EQUIVOCADA Una vez más, y para mal de nuestros respetados lecto...