Sin embargo, hete
aquí que la selección de filmes oscarizables para este año - de la que
penosamente ha sido excluida la valiosísima producción nacional Belén, dirigida
y co protagonizada por la actriz argentina Dolores
Fonzi - presenta algunos títulos dignos de mención, ya que, al menos a
nuestro criterio, se desmarcan de aquello a lo que nos tiene acostumbrados el mainstream.
De modo tal que, la
disputa 2026 por la codiciada estatuilla ha comenzado con Sinners (Ryan Coogler) y Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson) como grandes
favoritas, en una ceremonia donde la española Sirat (Oliver Axat) optará por dos estatuillas.
Como se sabe, el camino al dorado galardón entra en su fase
decisiva una vez hecho el anuncio de los films nominados. Tras unos Globos de Oro que dejaron pistas claras - como el
impulso de la brasileña El agente secreto (Kleber Mendonça Filho) o el dominio de la actriz, cantante y compositora irlandesa Jessie Buckley en las apuestas (por Hamnet, de Chloé Zhao), la industria se prepara
para el evento a realizarse el próximo 15 de marzo. De manera que films como Sinners, Una batalla tras otra, Hamnet,
Frankenstein, y Marty Supreme se las verán frente a frente en
el Dolby Theatre de
Los Ángeles en lo que promete ser una
de las celebraciones más competitivas de la última década.
Esta 98ª edición,
se caracterizará por el récord histórico que supone ver a dos
películas de género batiéndose por el cobre - amén de la presencia del siempre
provocador aporte ofrecido por Emma Stone y Yorgos Lanthimos con Bugonia - y el enorme
triunfo de Warner Bros., pasando
por la doble nominación de la española Sirat.
En tanto llega el día, desde esta plataforma compartiremos algunos
comentarios sobre el puñado de films que hemos alcanzado a ver, sin arriesgar
pronósticos, y a lo sumo esbozando lo que consideramos algunos merecimientos.
Sinners (tras los pasos de una leyenda del blues)
Sin ánimo de
presumir de vampirólogos, diremos que hemos trillado el subgénero de terror
alusivo a los chupasangres nocturnos sin regodearnos con insulsas series que
los muestran apolíneos y glamorosos, y prefiriendo obras selectas firmadas por Tony Scott (1983, El Ansia), Abel Ferrara (1995, La Adicción), o John Carpenter (1998, Vampiros)
A propósito de ese
último título, hasta Sinners tuvimos la convicción de que sería de difícil a
imposible superarlo.
Pero hete aquí que
el film de Coogler comete la osadía de ubicar su acción en una Norteamérica
Profunda, contemporánea de la Ley Seca, y en torno a la comunidad
afrodescendiente, lo que habilita - entre otras virtudes destacables - a
desplegar una memorable banda sonora fincada en el blues sureño, y engalanada
por la presencia ante cámara del legendario Buddy Guy.
La historia va de
dos hermanos interpretados por el mismo actor (Michael B. Jordan), que regresan a su lugar de origen al cabo de
hacer buen dinero en la gran ciudad con prácticas non sanctas, y deciden comprar un galpón para ofrecer a los
lugareños el aguardiente que han aprendido a destilar, así como lo mejor de la
música local, combinación que genera una memorable secuencia en la que se
entremezclan ritmos llegados del Continente Negro tanto como originarios del
Gran País del Norte, en una suerte de plebeyo melting pot.
Pero el diablo
meterá la cola frustrando lo que podría haber sido un próspero negocio, y lo
hará buscando inspiración en una vieja historia local, que remite al prodigioso
guitarrista Robert Leroy Johnson
(1911-1938), sobre quien se cuenta que alguna vez, en un cruce de caminos,
pactó con el señor del inframundo la inimitable excelencia de su música.
En resumidas
cuentas, este imperdible film, con 16 nominaciones, ha superado las 14 que en
su momento obtuvo Titanic (1997, James
Cameron), hazaña que demuestra cuánto tiene aún por ofrecer el cine de
terror:
https://www.youtube.com/watch?v=gVx9tuvEIjs
Frankenstein (cuando la ciencia no repara en
consecuencias)
Abundan estudios e
interpretaciones diversas de la novela gótica que, en la primera mitad del
Siglo XIX, una jovencísima Mary
Wollstonecraft Godwin de Shelley, atormentada por la pérdida de un hijo,
elaboró en la suiza Villa Diodatti, donde el poeta Lord Byron la hospedaba junto a su esposo y un reducido grupo de
notables de la época.
Se ha gastado
bastante tinta intentando dirimir a quién corresponde el título de monstruo, si
al Barón Víctor Frankenstein (en esta versión, interpretado por el actor
guatemalteco Oscar Isaac) o a la
desafortunada criatura al que aquel dio vida con retazos de cadáveres, a quien
aquí anima el apuesto y longilíneo Jacob
Elordi, que, a fin de crear los movimientos de su personaje, declaró haber
estudiado butoh, disciplina
japonesa surgida a finales de los años 50 como respuesta al horror nuclear de
la posguerra, conocida como la
"danza de la oscuridad" o del subconsciente, que utiliza movimientos
lentos, a menudo grotescos, para explorar el dolor, la identidad y el cuerpo,
rompiendo con las estructuras tradicionales de Occidente y de la danza clásica.
En esta libérrima
y barroquísima adaptación del texto original que Guillermo Del Toro se empeñó en rodar apelando a recursos
absolutamente artesanales, se lleva hasta las últimas consecuencias la tragedia
del resucitado más famoso de la literatura, al punto de enfrentarlo a la
posibilidad de acceder a un amor humano a través de Elisabetha (encarnada por
la icónica Mia Goth), circunstancia
que, al quedar larvada, no satisfizo - entre otros detalles - a Mariana Enríquez, nuestra best seller en materia de terror
literario.
Cabe destacar que,
más allá del sobresaliente casting del
elenco que estelariza el film, y de sus descollantes interpretaciones, resulta
digna de encomio la minuciosa como titánica labor liderada por el ya oscarizado
realizador mejicano en materia de escenografía y vestuario.
De modo que la
ausencia de nominación como director para Del Toro ha sorprendido tanto al
público como a buena parte de la crítica especializada.
El cineasta azteca
anunció que se encuentra trabajando en una versión extendida de la película, que - no obstante
- ya suma nueve nominaciones, incluidas las de “Mejor Película” y “Mejor Guion
Adaptado”.
Este corte especial,
denominado por el director como All
the stitches (Todas las costuras), recuperará escenas eliminadas y material adicional para profundizar en
varios aspectos de la criatura ideada por Mary Shelley:
https://www.youtube.com/watch?v=fSs3xHZ9lWQ

Una batalla tras otra (¿preanuncio de los sucesos
de Minnesota?)
Acaso este sea uno
de los filmes que, si el jurado se alinea con la ola de repudio de la población
civil a los abusos de poder cometidos por la fuerza paraestatal estadounidense anti
migrantes ICE, se haga con un significativo reconocimiento, dada la profética
cuan oportuna trama que despliega.
Efectivamente, tal
como oportunamente ocurriera con la comedia negra Wag the dog (1997, Barry Levinson), que sin proponérselo
se adelantó al Affaire Mónica Lewinski, que involucró al ex presidente
norteamericano Bill Clinton en un
caso de acoso sexual contra una becaria de la Casa Blanca, este film - que
amenaza con consagrar al talentoso Leo
Di Caprio como Mejor Actor - versa sobre un grupo insurgente que atenta
contra un Estado empeñado en hostigar a migrantes latinos y afrodescendientes.
Es más, sorprende
por su aire tercermundista la escena en que el personaje de Di Caprio, ya
retirado de la guerrilla urbana, contempla nostálgicamente por TV la secuencia
introductoria del memorable film La Batalla de Argel (1966, Gillo Pontecorvo) Acaso la cinefilia afín
al cine de denuncia recuerde que en dicha obra hay un momento en que el Frente
de Liberación Nacional convoca a una huelga general por tiempo indeterminado en
la Casbah, que las fuerzas de ocupación francesa - al igual que no hace mucho
lo hizo en Minnesota la Gestapo de Donald
Trump - aprovecha para identificar a los comerciantes rebeldes que se
pliegan a dicha protesta.
Eso no es todo. A
la luz de los hechos que se vienen sucediendo en el Gran País del Norte, el
oficial Steven J. Lockjaw, magistralmente interpretado por Sean Penn - candidato a ser reconocido como Mejor Actor de Reparto
- cada vez se asemeja más al Jefe de la Patrulla Fronteriza Gregory Bovino - hoy tan caído en
desgracia como su émulo de la ficción -, que ha venido aterrorizando a propios y
ajenos en la ciudad de Minneapolis.
Convengamos que un
significativo reconocimiento del film en cuestión será inescindible del
dramático momento que vive EEUU, ahora que el mundillo del espectáculo se ha
pronunciado tan categóricamente al respecto.
Sin ir más lejos, Mark Ruffalo, Natalie Portman, Whoopi Goldberg, Stephen Colbert y Sharon
Stone son solo algunos de los ejemplos de las últimas horas.
En conclusión, una
vez más, un film tan audaz como oportuno, confirma que frecuentemente el arte
puede servir como alarma ante una realidad funesta:
https://www.youtube.com/watch?v=3dLoDhNnwfY

Sirat (una búsqueda desesperada a distancia sideral
de la zona de confort)
En este film tan
dramático como aleccionador acerca de lo que es capaz la condición humana,
incluso en momentos tan difíciles como el que atraviesa ahora la humanidad
toda, el padre encarnado por el siempre descollante Sergi López - a quien conocimos a través de Une liaison
pornographique (1999, Frederic Fonteyne),
o de El laberinto del fauno (2006, Guillermo del Toro) - busca junto a su hijo
menor a una hija supuestamente extraviada en el desierto marroquí, adonde
habría viajado para participar de una multitudinaria rave.
A ese hombre desesperado
al que el repetitivo ritmo propalado por gran cantidad de altoparlantes le
resulta monótono y agobiante, una de las tantas exóticas ravers participante
del singular evento le replicará diciendo “no es música para escuchar sino para
bailar”.
Rodado con
prodigiosa fotografía en escenarios en los que su director se mueve como pez en
el agua, y con verdaderos ravers que se avinieron a participar del film, este
sumerge al espectador en una atmósfera hipnótica y sofocante que pondrá a
prueba la capacidad de supervivencia del variopinto núcleo de protagonistas a
lo largo de semejante aridez, cuando militares locales se apersonan para
disolver su fiesta.
En esa suerte de
descenso al séptimo círculo de un infierno exterior e interior, la historia se encargará
de demostrar hasta qué punto son capaces de encontrarse individuos tan
disímiles cuando el imperativo que prima es la supervivencia en condiciones
límite.
Viaje iniciático
al fin, el público decidirá si hacia la debacle o la redención, tal como
promete su título, palabra árabe que significa "camino" o
"sendero", y en el
contexto islámico, se refiere al puente que toda alma debe cruzar en el Día del
Juicio para ir al Paraíso (Jannah), suspendido
sobre el Infierno (Jahannam), siendo tan
estrecho y difícil de cruzar para los injustos como sencillo para los justos:
https://www.youtube.com/watch?v=3lbGYzYKoMg

Bugonia (a veces lo conspiranoico da en el clavo)
Esta osada remake del film coreano Save the green
planet (2003, Jang Joon-Hwan), al
singularísimo y provocador estilo de Lanthimos, propone que dos primos (un
obsesivo y magistral Jeese Plemons,
y un sub normal pero sensato Aidan
Delbis) capturan a la CEO de una corporación multinacional (la siempre
versátil Emma Stone, que viene escalando en la predilección
de la crítica como candidata a Mejor Actriz) bajo la sospecha de que se trata
de una alienígena andromedana que lidera el proyecto de aniquilamiento de la
vida en nuestro planeta.
Partiendo de una
composición de lugar que desde el pensamiento crítico podría asimilarse a la
temeraria acción directa del joven ítalonorteamericano Luigi Mangione contra un empresario de la megaindustria
farmacéutica, este film cuyo título remite a una antigua creencia mediterránea
según la cual las abejas nacen espontáneamente del cadáver de un buey,
simbolizando la renovación y la vida que surge de la muerte, impone al
espectador trascender los límites de la verosimilitud a fin de capitalizar su
mensaje más trascendente.
Con argumentos
cuasi terraplanistas, la dupla de secuestradores en cuestión - casi un Quijote
y su Sancho - lleva a cabo un juicio sumario contra esa ejecutiva que, agotada
a causa del mal trato recibido, termina por aceptar los delirantes cargos que
se le imputan, preludiando así un desenlace tan inesperado como aleccionador,
que sin duda alguna dejará pensando al público:
https://www.youtube.com/watch?v=uJ_mJUQbyiw
Recapitulando, la
cinefilia habrá de advertir que al menos en el puñadito de títulos reseñados
hasta aquí, este año se darán cita en la máxima velada del arte que amamos varios
títulos dignos de absoluta consideración y para nada pasatistas.-