domingo, 30 de marzo de 2025

RECOMENDACIONES

Gold

LA VIDA VALE MÁS QUE EL ORO

Y si… lo sabemos: Deberíamos seguir gastando tinta en ponderar y desmenuzar la aclamada mini serie Adolescence, resonante nuevo éxito de la plataforma de la “ene”, que da cuenta de la descomunal brecha generacional entre adultos analfabetos informáticos y milennials nativos digitales vulnerables a las acechanzas de la Aldea Global, aún en la privacidad de sus habitaciones. Pero somos Salón Hindú, y no corremos detrás de las primicias, ni surfeamos sobre el mainstream. Continuamos reafirmando nuestra vocación de rescatar perlitas que pasan desapercibidas o detectar rasgos desatendidos por la crítica al ocuparse incluso de producciones taquilleras.

  

En el año 1952, Norman Mc Laren, animador experimental y factótum del Filmboard de Canadá, estrenó su cortometraje titulado Neighbors (Vecinos), encarado con la técnica llamada pixilation; es decir, aplicación del principio de stop motion (registro cuadro a cuadro) sobre modelos vivos, lo que permite a los actores realizar movimientos imposibles en la vida real. 

Su trama es tan simple como la del film que nos ocupa, y su mensaje - antibélico en aquel caso, pero atinente a conductas humanas tan atávicas como predadoras en ambos - es semejante: Se nos presenta a dos vecinos que mantienen una amable relación, leyendo el diario en sendas reposeras, a cada extremo de la imagen, delante de sus respectivos chalets. De repente, una hermosa flor aparecerá en medio de tan bucólica escena, y esa irrupción desencadenará un tira y afloje jurisdiccional cada vez más violento entre ambos sujetos, empeñados en disputar la pertenencia de tan codiciado tesoro hasta la mutua autodestrucción.

¿Spoiler? No lo creemos. Porque el film que estamos recomendando, dada su narrativa hiperrealista, su sofisticada estética, y su descollante dramaturgia, constituye lo que en Argentina comúnmente denominamos “un peliculón”. 

Su historia comienza con una imprecisa referencia que desde entonces lo convierte en distopía: "En algún tiempo y lugar, no muy lejos de aquí". A continuación, esta ficción - rodada en un árido e inhóspito desierto australiano - nos privará de todo otro dato espacio-temporal, introduciéndonos en un escenario digno de la saga Mad Max, donde las oportunidades escasean y un yacimiento de oro descubierto accidentalmente puede cambiar la vida de los protagonistas para siempre.

Dirigido y actuado por Anthony Hayes, estelarizado por el casi irreconocible carilindo Zac Efron, quien cargará con el peso principal de esta aventura de supervivencia, y la aparición - incidental, pero clave en cuanto al desenlace de la historia - de Susie Porter, tal será su efectiva escasez de recursos: Tres personajes, un único escenario, y un desarrollo que, sin embargo, no da respiro, soportado sobre la despiadada inclemencia ambiental, el asedio de una jauría salvaje, y la casi imposibilidad de supervivencia en dicho páramo, descripto con inusual maestría a la hora de transmitir una sensorialidad que logra contagiar holgadamente el efecto de su extrema sequía, el agobio de sus altas temperaturas, y el peligro de sus abundantes tormentas de polvo.

El postre de este singular relato, que pone a prueba las dotes de un actor habitualmente convocado para lucir como galancito joven o héroe clásico, es la canción que acompaña los créditos finales, compuesta e interpretada por el inefable Nick Cave y los Bad Seeds (Malas Semillas) 

Ya se sabe, “el buen perfume se vende en frasco pequeño”. -  

 

ATENCIÓN: Descargá la aplicación U Torrent Web desde cualquier ordenador y, a continuación, los links que adjuntamos al pie de cada nota descargarán por default el film recomendado. Utilizando una metáfora didáctica, U Torrent Web será tu carrito de supermercado, y el link que te propongamos remitirá a la góndola del supermercado, donde hallarás el producto en cuestión para su descarga. 

Link para descarga de Torrent: 

https://dontorrent.auction/pelicula/25022/Gold

domingo, 23 de marzo de 2025

RECOMENDACIONES 

Las cosas sencillas

SE PUEDE DISFRUTAR DE UNA VIDA PLENA POR FUERA DE LA SOCIEDAD DE CONSUMO

El filme que nos ocupa en esta ocasión brinda una inmejorable oportunidad para introducirlo reseñando algunos temas extra cinematográficos, pero de primordial importancia, que contribuyen a enriquecer el espíritu epocal que lo inspira.

Digamos - por ejemplo - que cierta rebeldía desaceleracionista tiene nombre, y es el movimiento Slow (lento), conformado por personas que, en el trabajo, el ejercicio, la alimentación, la medicina, el sexo, los traslados, la educación, el diseño urbano y casi cualquier práctica, hacen lo impensable: reivindicar la lentitud. Este movimiento no es nuevo. Ya en el siglo XIX pintores, poetas, escritores y artesanos buscaban modos de preservar la estética de la lentitud ante el avance del maquinismo en que se convirtió el modelo mismo de la vida. Desde ese punto de vista, entonces, desacelerar sería una forma de rehumanizarnos.  

Por su parte, el provocativo planteo que expone el filósofo autonomista italiano Franco “Bifo” Berardi en su último libro “Desertemos”, propone pensar en términos paradojales sobre cómo seguir adelante frente a horizontes donde la razón parece no tener un lugar. Bifo llama a fugarse, abandonar, alejarse, desertar. Según plantea, la deserción sería el único comportamiento éticamente aceptable y estratégicamente racional. Si el capitalismo se asienta en la movilización permanente de las energías sociales, la deserción equivaldría a retirar nuestras energías, como estrategia capaz de hacerlo sucumbir. Frente al fracaso del ideal de progreso y el agotamiento del paradigma expansivo de crecimiento, dejando a su paso humillación, depresión y resignación. De este modo, Berardi llama a imaginar lo inimaginable ante lo que parece irreversible, a pensar lo impensado. Y entre lo inimaginable aparece transformar la resignación en deserción activa. 

Sintonizando con lo anterior, y para abrir este abanico de ideas, el activista libertario (en el sentido histórico del término, que remite al anarco - sindicalismo) español Carlos Taibo propone un programa mínimo de cinco puntos para evitar el colapso de la humanidad:

DECRECER: Si los recursos son limitados, no se puede crecer ilimitadamente.

DESURBANIZAR: Revertir el hacinamiento, poblar el campo.

DESTECNOLOGIZAR: Recuperar los vínculos interpersonales. 

DESPATRIARCALIZAR: Propender a una Ética del Cuidado, del ser humano y de la naturaleza.

DESCOMPLEJIZAR: Abandonar el consumismo suntuario.

Y concluye formulando una disyuntiva a la que este entrañable film de Eric Besnard intenta aportar su granito de arena: Aumentar las tasas de ganancia o prolongar la vida en el planeta.

La trama presenta a un típico yuppie ganado por la gran urbe que carece de tiempo libre para escuchar a su yo profundo, simulando un desperfecto automovilístico en pleno ámbito rural para que un singular ermitaño lo socorra. Pero el primero sabe que ese sujeto que sucumbe a su ardid, y al que viene investigando desde hace tiempo en el afán de incorporarlo a su pool bio tecnológico, es un biólogo marítimo retirado de la vida mundana que sostiene que el plancton es el alimento del futuro. Avispado sobre el cometido del citadino, al cabo de una tensa convivencia en su cabaña, el segundo personaje revelará a regañadientes su propósito existencial, lo que habrá de interpelar profundamente al empresario que se propone cooptarlo.

Lambert Wilson y Grégory Gadebois se ponen en la piel de estos personajes totalmente opuestos en su visión de la vida, pero con mucho por enseñarse mutuamente. Las cosas sencillas habla sobre aquello más preciado y efímero de la vida, el tiempo, mientras critica a la polución sonora, la dependencia tecnológica y el vivir con ansiedad, rasgos que signan nuestro tiempo. 

Cualquiera que haya incursionado en el ejercicio del guion, o se haya interiorizado en la fascinante profesión de crear personajes, coincidirá en que lo que más enriquece a este componente crucial de un buen relato es la evolución que sean capaces de experimentar a lo largo de una historia. Pues, en este caso, la transformación que logra Gadebois, el actor que interpreta a ese hosco montañez que ha optado por alejarse de la civilización, es una verdadera masterclass.

A disfrutar pues, tanto de contenido como de formas. -


ATENCIÓN: Descargá la aplicación U Torrent Web desde cualquier ordenador y, a continuación, los links que adjuntamos al pie de cada nota descargarán por default el film recomendado. Utilizando una metáfora didáctica, U Torrent Web será tu carrito de supermercado, y el link que te propongamos remitirá a la góndola del supermercado, donde hallarás el producto en cuestión para su descarga.

Link para descarga de Torrent: 

https://www.elitetorrent.com/peliculas/las-cosas-sencillas/

  

lunes, 17 de marzo de 2025

RECOMENDACIONES

M. El Hijo del Siglo

MAKE ITALIA GREAT AGAIN

No es la primera vez que la industria del espectáculo peninsular aborda los años del fascismo. Tangencial o frontalmente, y desde la sátira o el drama, lo han hecho grandes realizadores, como Roberto Rosellini (Roma ciudad abierta, 1945), Vittorio De Sica (Dos mujeres, 1960), Federico Fellini (Amarcord, 1973), George P. Cosmatos (Masacre en Roma, 1973), Carlo Lizzani (Mussolini, último acto, 1974), o Pier Paolo Pasolini (Saló o los 120 días de Sodoma, 1975) 

Incluso existen títulos dedicados a narrar acontecimientos comprendidos dentro de la mini serie a la que nos dedicaremos a continuación, como La Marcha sobre Roma (1962, Dino Risi), o El delito Matteotti (1973, Florestano Vancini) 

M. El hijo del siglo, al menos por ahora, es una saga de 8 capítulos basada en la obra de Antonio Scurati, inspirada en la figura de Benito Mussolini. Se trata de una coproducción ítalo-francesa, bajo los auspicios (entre otros) de Sky y Pathé. Aquí el dictador fascista es magistralmente encarnado por el actor romano Luca Marinelli - quien ya brillara en otra biopic como Fabrizio De André. Príncipe Líbero (2018, Luca Facchini) -, y cuenta con la dirección del británico Joe Wright, autor de Orgullo y prejuicio (2005) y La hora más oscura (2017) 

La trama reseña el ascenso del mencionado caudillo, desde la fundación del Fasci di Combattimento en 1919 (futuro PNF, Partido Nacional Fascista) hasta el discurso del 3 de enero de 1925, en el que Mussolini admite su responsabilidad en el asesinato del diputado socialista Giacomo Matteotti. En medio también se mostrarán la época del squadrismo (en la que los grupos fascistas se convierten en protagonistas de la intimidación y la violencia en toda Italia), así como la constitución del primer gobierno fascista.

Se trata de la primera serie producida a partir de un libro de Scurati, concretamente el primero de la saga - M. Il figlio dil secolo -, publicado por el autor en 2018 y ganador del premio Strega al año siguiente. Scurati convirtió M en una serie de novelas: la última, M. La hora del destino, cuenta la historia de Mussolini hasta 1940, año en que Italia entró en la Segunda Guerra Mundial, lo cual, dependiendo del éxito de esta primera temporada de la serie, habilitaría su continuidad. 

En tanto, Scurati ha entrado en conflicto en varias ocasiones con el partido de la primera ministra Giorgia Meloni y Fratelli d'Italia. Hace casi un año, la RAI (televisión estatal cuya cúpula directiva es elegida en gran parte por el Gobierno) decidió cancelar uno de sus monólogos programado para el Día de la Liberación. 

Paolo Corsini, directivo de dicha cadena, atribuyó la cancelación a razones de remuneración, pero un documento interno publicado pocas horas después lo desmintió, hablando de "razones editoriales". 

Scurati, por su parte, no dudó en considerar el acto como "censura gubernamental", por las críticas del monólogo dirigidas a la primera ministra italiana y a su grupo dirigente. Meloni intentó zanjar el asunto publicando el monólogo en sus redes sociales, pero esa medida, lejos de calmar las aguas, provocó una huelga proclamada por el sindicato de periodistas de la RAI.

La serie levantó gran polvareda: el legado fascista es un tema muy controvertido en Italia. Varios herederos de Mussolini se dedican a la política y reniegan poco o nada de su ideología. Muchos exponentes de la coalición de centro-derecha que gobierna Italia se han propuesto repetidamente minimizar el daño que Mussolini causó al país y se han negado a tomar distancia del pasado fascista. Además, el bisnieto de Mussolini, Romano Floriani Mussolini, se hizo futbolista, lo que atrajo aún más polémica por el saludo romano que efectuó en ocasión de su primer gol en la Serie B.

Como si eso fuera poco, en la actualidad existe una especie de calendario de conmemoraciones anuales de los años del “Duce”. 

La polémica llega hasta la primera ministra, quien, al ser consultada acerca de si tenía intención de ver la serie, respondió: "Comprenderá que tenga otras prioridades, hace más de dos años que no veo series".

El producto en cuestión, sin embargo, hace gala de una exquisita dirección de arte, una innovadora propuesta estética semi teatral que por momentos inserta archivos históricos sobre una ficción lujosamente montada en las amplias galerías de Cinecittá (donde oportunamente se filmaron desde escenas del Ben Hur de William Wyler hasta de Gangs of New York de Martin Scorsese) 

Puede que, a ojos del analista riguroso, y aunque el personaje justifique una mirada socarrona, aquí Mussolini se nos presente poco menos que como un insignificante payaso trágico, habilitando a imaginar que fue algo más que eso, pero el casting es tan atinado y la potencia de las imágenes tiene tal impacto que aquello se convierte en un detalle menor. 

Parte de la originalidad de la puesta consiste en que el Duce romperá con frecuencia la “cuarta pared” para dirigirse al público confiándole sus planes o burlándose por lo bajo de algún interlocutor. 

En resumidas cuentas, no hace falta abundar sobre la conexión que esta recomendable serie establece de inmediato con el auge de las nuevas derechas globales, fenómeno que en sumo grado contribuye a comprender.

 

 

ATENCIÓN: Descargá la aplicación U Torrent Web desde cualquier ordenador y, a continuación, los links que adjuntamos al pie de cada nota descargarán por default el film recomendado. Utilizando una metáfora didáctica, U Torrent Web será tu carrito de supermercado, y el link que te propongamos remitirá a la góndola del supermercado, donde hallarás el producto en cuestión para su descarga. 

Link para descarga de Torrent: 

https://dontorrent.schule/serie/114869/114869/M-El-Hijo-del-Siglo-1-Temporada 

 

 

OTRAS REDES DEL AUTOR 

Producción

cinematográfica:         https://www.youtube.com/@jorgefalcone2608

Producción literaria:   https://el-violento-oficio-de-escribir.webnode.page/ 

domingo, 9 de marzo de 2025

Temas

ELOGIO DEL CINE DE TERROR

“Las más antigua y más fuerte emoción de la humanidad es el miedo,

y el más antiguo y más fuerte tipo de miedo es el miedo a lo desconocido. 


Howard Phillips Lovecraft

“El horror sobrenatural en la literatura” (1927) 

 

En tertulia periódica que mantenemos con amigos cinéfilos, una de las asistentes propuso ver y debatir el filme El Menú (2022, Mark Mylod), advirtiendo a la cofradía que "...es medio terror suspenso y yo sola, ya saben que ni en pedo. Si están de acuerdo, me le animo, en patota". 

El comentario interpeló a quien escribe estas líneas en dos sentidos: En primera instancia, invitando a repensar - y acaso aggiornar - los alcances del género aludido y, en segundo lugar, a revisar a fondo porqué en esta modesta plataforma se verifica una mayor adhesión cuando abordamos filmes comprometidos con algún alegato político o social, y una significativa indiferencia cuando elegimos alguna obra comprendida dentro del género fantástico, y particularmente de terror. 

Puede que esto último resulte más sencillo de dilucidar, conociendo buena parte de quienes nos leen con regularidad que la mentoría de “Salón Hindú” adhiere a un pensamiento crítico. Al fin y al cabo, como afirmara allá por 1968 el comunicólogo canadiense Marshall Mc Luhan, “el medio es el mensaje”, y el nuestro nunca es inocente. Aunque acaso valga la pena abundar sobre  el apego que sentimos por el cine en su totalidad, desde lo exquisito a lo trash, abanico que - por supuesto - incluye al cine de terror en muchas de sus variantes (cult horror como El bebé de Rosemary, de Roman Polanski; folk horror como Midsommar, de Ari Aster; body horror como La Sustancia de Coralie Fargeat; algunos slashers como la saga Camino hacia el Terror, de Rob Schmidt; y nada de gore como Terrifier, de Damien Leone), procurando dedicarle especial atención a producciones que revistan tanto originalidad narrativa como excelencia técnica y estética. 

Comenzando pues por lo primero, consideramos pertinente contar que forjamos nuestra primigenia noción sobre el cine de terror escuchando tempranos relatos paternos referidos al visionado de los clásicos de la Universal Pictures (Frankenstein, Drácula, El Hombre Lobo, La Momia, La Criatura de la Laguna Negra, etc.) Ya durante la adolescencia, ese campo semántico se consolidó disfrutando la programación de los “Martes de Terror en el Coliseo Podestá” (cine teatro tradicional de nuestra ciudad de origen, La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, que acaba de ser declarado Patrimonio Cultural del Mercosur), circunstancia que permitió acceder a las imperecederas joyas de la productora británica Hammer Films, frecuentemente estelarizadas por los colosales Christopher Lee, Peter Cushing, e Ingrid Pitt. Estas últimas producciones incorporarían a la mencionada galería de “monstruos sagrados” personajes tan variopintos como El Reptil, La Gorgona, y una primera aproximación al mito de los muertos vivientes, en La Plaga de los Zombis (1966, John Gilling), como se puede apreciar, adelantada en dos años a los resucitados propuestos por George A. Romero en La Noche de los Muertos Vivientes, filme que estableció un canon exclusivamente cinematográfico y ajeno a la tradición oral o literaria, que - con escasas excepciones - llega hasta nuestros días con ejemplos como la saga The Walking Dead (2010/2022,  Frank DarabontRobert Kirkman, y otros) y sus numerosos spin offs.

Lo cierto es que la labor docente en el campo audiovisual, entre las décadas del 90 y las de los 2000, nos enfrentó a centennials que denominan terror a un cine de la flagelación - que es al género en cuestión lo que la pornografía al erotismo -, como por ejemplo las sagas Hostel, creada por Eli Roth, o El Juego del Miedo, franquicia perteneciente a Lionsgate.

Hasta entonces, acaso con una contumacia algo obtusa, considerábamos esa categorización como ajena a la supuestamente primigenia, básicamente ligada a lo sobrenatural.

Permítasenos pues una sucinta aproximación a ciertas opiniones más autorizadas que la nuestra, a los efectos de orientar esta reflexión. 

Para Sigmund Freud, por ejemplo, lo siniestro es algo angustioso que se origina en la represión y que retorna. Se trata de algo que no es familiar, que está oculto o que se mantiene fuera de la vista. En su tratado sobre el particular, el siquiatra austríaco recurre a un vocablo alemán de difícil traducción: “unheimlich”, que significa que no proviene de casa. Así, lo siniestro sería algo reprimido que aflora. El fundador del sicoanálisis enumera algunos ejemplos para ilustrarlo: Objetos inanimados que cobran vida, como el clásico muñeco de ventrílocuo; pensamientos que parecen tener un efecto en el mundo real, como ocurre con Gregorio Samsa, quien somatiza la condición de insecto en que se auto percibe, en La Metamorfosis de Franz Kafka; enfrentar a un doble (efecto doppelgänger), como en el relato William Wilson de Edgar Alan Poe; representaciones de la muerte como fantasmas o espíritus, como ocurre en el diálogo del Príncipe Hamlet con su difunto padre; repeticiones involuntarias, tema que toma el film El Día de la Marmota (1993, Harold Ramis); o alguna relación con la envidia, premisa del cuento de hadas Cenicienta.

Mucho más acá en el tiempo, y desde el terreno de la literatura, el prolífico Stephen King aportó una clasificación de recursos que, solos o combinados, suelen resultar sumamente eficaces en sus relatos, a los que denominó Los 10 Ositos del Miedo, en honor a Joseph Stefano, productor de la serie televisiva Rumbo a lo desconocido (1963/65), quien cuando detectaba un guion poco inquietante solía inquirir “¿y cuál es ahí el osito?”, refiriéndose al golpe de efecto estremecedor. He aquí la lista de este maestro del terror: 

1- Miedo a la oscuridad

2- Miedo a esas cosas gelatinosas 

3- Miedo a las deformaciones físicas

4- Miedo a las serpientes

5- Miedo a las ratas 

6- Miedo a los lugares cerrados 

7- Miedo a los insectos (especialmente, arañas y cucarachas)

8- Miedo a la muerte 

9- Miedo a los otros (paranoia) 

10- Miedo por los otros

Como se podrá apreciar, las amenazas que disparan nuestros temores más primarios, no siempre requieren la irrupción de algo horrendo. Es más, a veces lo más ominoso es lo que viola las leyes naturales resultándonos completamente inconcebible. Sin ir más lejos, en la primera temporada de la inquietante serie From (2021/2025, John Griffin), Víctor, el personaje más extraño de un villorrio del que nadie puede salir, ya que está sitiado por una amenaza nocturna de origen desconocido, es detectado por el niño Ethan midiendo zancadas entre su cabaña y el bosque lindero. Interrogado al respecto por el pequeño, responderá: “Estoy midiendo si los árboles se mueven”. Para qué más…

Pero producciones recientes sumamente intranquilizadoras, como Fragmentado (2016, M. Night Shyamalan) o Parpadea dos veces (2024, Zoë Kravitz) - sumadas a la que disparó esta nota, desorientando a la amiga tertuliana - han demostrado a las claras que, como los demás, el género en cuestión está en permanente evolución, signada por el pensamiento y las amenazas de cada época, al punto de que no resulta antojadizo que en el marco de una vertiginosa innovación tecnológica acompañada por una significativa degradación de la condición humana, nuestras peores pesadillas no remitan a amenazas del más allá sino a desquiciados congéneres del más acá, lo que lleva a concluir que acaso convenga establecer una definición tan pragmática y simplona como la siguiente: El cine de terror es todo aquel capaz de aterrorizar. 

Hecha esta salvedad, nos asiste la necesidad de ratificar que, cuando ofrece obras inteligentes, este género resulta tan respetable como los que han consagrado a los grandes maestros del cine. De hecho, no olvidemos que fue ni más ni menos que Federico Fellini quien reinterpretó magistralmente el cuento de Poe Nunca apuestes tu cabeza al diablo, dentro de la trilogía Historias Extraordinarias (1969, co dirigida con Roger Vadim y Louis Malle), o Stanley Kubrick quien con El Resplandor (1980), nos legó una de las memorables adaptaciones de King, más allá de lo que opina al respecto el laureado escritor.

Al fin y al cabo, el cine es una fábrica de sueños, y para describir la vida cotidiana están los noticieros, últimamente más estremecedores que cualquier película de las enumeradas hasta aquí. De modo que no corresponde reducirlo a buscar en él lo que se hallaría escuchando con un vaso contra la pared del vecino o espiando a través de su ventana. Más bien, que quien aspira a eso debería admitir que teme remontar vuelo con las alas de la imaginación y correr el riesgo de transitar territorios desconocidos, en los que no rigen las reglas del juego de la vida diaria. A nuestro modesto entender, y ratificando que disfrutamos de TODO el cine, nada hay más apasionante que tales desafíos.

Probablemente la reciente obra maestra de Robert Eggers (uno de cuyos impactantes momentos ilustra esta nota), inspirada en el Nosferatu de 1922 dirigido por F. W. Murnau, constituya una de esas gemas que nos da la razón.

La recreación que hace el talentoso director estadounidense del legendario vampiro no replica al Drácula de Bram Stoker ni al propio Conde Orlok de Murnau. Se trata de un no muerto que carga con una antigua maldición y es despertado de su letargo gracias al delirio místico que padece desde su más tierna infancia Ellen - la verdadera heroína de esta versión, magistralmente interpretada por una Lily Rose Depp, que ya demostrara sus dotes dramáticas en la serie The Idol (2023, Sam Levinson) -, y convocado mediante magia negra por el señor Knock, reinterpretación del célebre súcubo Renfield. Como podrán advertir lxs conocedorxs de la novela original, se trata de dos innovaciones de absoluto cuño de Eggers.

El exuberante espectáculo visual que el film ofrece, digno de ser apreciado en pantalla grande, para disfrutar la tan exquisita como minuciosa dirección de arte con que cuenta, abunda en citas cinéfilas, como las esculturas animadas de La Bella y la Bestia en la versión de Jean Coctau (1946) 

El mal que experimenta la protagonista exige a la hija del versátil Johnny Depp un exigente trabajo corporal, que por momentos semeja las contorsiones de Isabelle Adjani en Posession (1983, Andrzej Zulawski) Por su parte, Bill Skårsgard, quien brindara para It un Pennywise bajo cuyo make up aún se lo reconocía, encarna aquí un monstruo presentado a la fiel usanza de los antiguos caballeros medievales rumanos, casi siempre envuelto en una densa penumbra y, cada vez que deja entrever algún rasgo de su naturaleza, en estado de descomposición avanzada. Sin poner en tela de juicio las aptitudes interpretativas de Skårsgard, sobre todo ese grave y extenuado acento eslavo que logró supervisado por un tenor que lo entrenó para bajar su tono natural, nos permitimos expresar el deseo de verlo actuar más a cara descubierta - como se lo vio en Barbarian (2022, Zach Cregger) o en la remake de The Crow (2024, Rupert Sanders) -, ya que los esperpentos a los que se lo viene circunscribiendo concentran todo el efecto estremecedor que el argumento demanda en capas y capas de maquillaje, mucho más que en un esfuerzo actoral de la talla del que se consigue apreciar, por citar un ejemplo, en la impresionante interpretación de un irreconocible Collin Farrell tras la máscara de El Pingüino (2024, Lauren LeFranc) 

En la versión que venimos considerando, situada en un contexto decimonónico atravesado por un ideario que más adelante condensarán las tesis de Freud sobre la histeria, será justamente el deseo reprimido lo que juegue como flanco débil frente a Nosferatu, quien durante la primera noche de su asedio a Ellen le soltará la frase "solo soy un apetito". Ella, empeñada en no sucumbir a su tentación, le exigirá a su marido que la viole. 

Por último, e identificándola como único antídoto contra el deseo vampírico de experimentar algo semejante a la vida, el Profesor Albin Eberhart Von Franz - otra magnífica creación de Wilhem Dafoe - dirá a la joven "nuestras picas no podrán con él, usted es nuestra salvación". 

Y, a diferencia de la versión de Murnau, en que el monstruo olvida la inminencia del amanecer y la heroína lo sobrevive, aquí será Ellen quien lo retenga, como póstumo y generoso sacrificio para salvar a su comunidad de la peste. 

Recientemente, el talentoso Martin Scorsese ha alabado la capacidad de inmersión del cine de Robert Eggers. En efecto, el aclamado director se ha deshecho en elogios ante la ambientación y el toque de humor negro que Eggers presenta en el film que venimos revisando: "Todo lo que hace este tipo es increíble. Y esta es una película de la que no sales después de verla. Sigues en su mundo. Estás ahí, en Transilvania, y es realmente... '¡Guau!' ". 

Sólo hemos apelado a desgranar algunos aspectos de esta obra de arte del género que estamos reivindicando, a los efectos de que no se cometa el gravísimo e imperdonable error de considerar a este cine como un vano pretexto para crear sobresaltos. 

Algo más: Volviendo al principio de esta nota, cabe sincerar que la amiga que escogió ver El Menú se vio finalmente superada por su crudeza y solicitó interrumpir la proyección, lo que conduce a cerrar nuestras consideraciones ratificando el trajinado refrán según el cual ”sobre gustos no hay nada escrito”. - 

  

A la memoria de Alberto Farina

 

ATENCIÓN: Descargá la aplicación U Torrent Web desde cualquier ordenador y, a continuación, los links que adjuntamos al pie de cada nota descargarán por default el film recomendado. Utilizando una metáfora didáctica, U Torrent Web será tu carrito de supermercado, y el link que te propongamos remitirá a la góndola del supermercado, donde hallarás el producto en cuestión para su descarga.

Link para descarga Torrent:

https://dontorrent.wiki/pelicula/28509/Nosferatu

  

OTRAS REDES DEL AUTOR

Producción

cinematográfica:         https://www.youtube.com/@jorgefalcone2608

Producción

literaria:                      https://el-violento-oficio-de-escribir.webnode.page/

domingo, 2 de marzo de 2025

TEMAS 

LAS PELIS OSCARIZABLES QUE VIMOS HASTA AHORA

Para abordar este tema que año a año desvela a buena parte de la cinefilia, necesariamente - y a fin de no defraudar a nadie - debemos expresar, en primer lugar, que el nuestro es un espacio más diletante que erudito. Vale decir, más afecto a desplegar pasiones, ora por afinidad con alguna trama, ora por habernos extasiado a fuerza de goce visual. Y, en segundo lugar, que procuramos ser más ecuánimes que objetivos, pero plasmando siempre nuestra visión humanista y dotada de un ánimo constructivo, aún a riesgo de incomodar al público. En síntesis, que disfrutamos tanto del cine crítico como del pasatista, siempre y cuando cuente con 1) ingenio narrativo, 2) buen gusto estético, y 3) cualidades dramáticas. Esos serán, una vez más, los parámetros a los que nos ceñiremos a continuación, sin ánimo alguno de aspirar a la universalidad de nuestro juicio ni, como ya puede advertirse a partir del título de esta nota, a un rastrillaje exhaustivo de todos los films en competencia. En resumidas cuentas, que no nos desgarramos las vestiduras por seguir al detalle la entrega de premios de la Academia, ni aspiramos a que estas consideraciones tengan valor de recomendación. Solo tratamos de sumar al juicio del eventual público lector nuestra singular mirada de amantes del Séptimo Arte. Dicho esto, “vamos al ajo”.



Anora

Este film de Sean Baker narra la historia de una atractiva jovencita de Brooklyn, la del título, interpretada por la exótica Mikey Madison, quien tuviera a su cargo el rol de Sadie, una de las integrantes del Clan Manson, en Érase una vez en Hollywood, esa verdadera catedral cinematográfica de Quentin Tarantino. Madison se revela aquí como una talentosísima actriz que merecía la oportunidad de un protagónico.

Su personaje se autodefine como bailarina sexy, resistiéndose empeñosamente a ser considerada prostituta. Oportunamente, se le presentará la posibilidad de vivir una historia del tipo Pretty Woman (1990, Garry Marshall) cuando conozca al hijo malcriado de un oligarca ruso con turbios antecedentes, e impulsivamente se case con él. Bastará que la noticia llegue a Rusia, para que sus ilusiones de acceder a una vida sin privación alguna corran peligro, ya que los padres de su esposo viajarán a Nueva York para intentar conseguir la anulación del matrimonio a como dé lugar. Incluso apelando a métodos non sanctos. Durante su primera mitad, el film respeta los códigos de la comedia romántica, pero en la segunda, con la incursión de una panda de torpes matones armenios contratados por el padre de ese “nene de mamá”, la historia desmadra hacia la comedia dramática, con ribetes de humor negro al estilo Hermanos Cohen, para rematar en un conmovedor desenlace.

Referentes del medio, a los que admiramos mucho, cifraron grandes expectativas en este film, que no ha recogido pocos reconocimientos, pero nos resulta un tanto sobrevalorado: 

Premios Oscar: 6 nominaciones, incluyendo Mejor película

Festival de Cannes: Palma de Oro: Mejor película

Premios BAFTA: Mejor actriz protagonista y mejor casting

Premios Globos de Oro: 5 nominaciones

Hasta el cierre de nuestra edición, acaso en un exceeso de generosidad, ganó Óscar a Mejor película, Mejor edición, Mejor guion original, Mejor dirección para Sean Baker, Mejor actriz para Mikey Madison, y Mejor actor de reparto para Yura Borisov



Cónclave

Dirigido por Edward Berger, este atrapante thriller religioso llega en un momento en que el Vaticano en particular y el mundo en general, más allá de toda feligresía, vive horas angustiosas, pendiente de la evolución de la salud del Santo Padre. 

Su trama propone que, al cabo de la inesperada muerte del Sumo Pontífice, corresponde al cardenal Lawrence (un atribulado como descollante Ralph Fiennes) hacerse cargo de liderar uno de los rituales más secretos y antiguos del mundo: la elección de un nuevo Papa. Cuando los líderes más poderosos de la Iglesia Católica se reúnen en los salones del Vaticano, Lawrence se ve atrapado dentro de una compleja conspiración entre progresistas y conservadores, a la vez que descubre un secreto que podría sacudir los cimientos de la Iglesia.  

Exquisita ambientación excelentemente fotografiada, descollantes actuaciones (subrayamos la del italiano Sergio Castellito), e intriga a toda prueba. Aunque no agregue demasiado, podríamos decir que es el film que más nos ha interesado de esta gala. 

Y vino acumulando una alta valoración de la crítica:

Premios Oscar: 8 nominaciones, incluyendo Mejor película

Premios BAFTA: Mejor película, mejor film británico, guion ad. y montaje

Premios Globos de Oro: Mejor guion. 6 nominaciones

Festival de San Sebastián: Nominada a Concha de Oro: Mejor Película.

Premios del Cine Europeo (EFA): Nominada a Mejor actor.

Premios del Sindicato de Actores (SAG): Mejor reparto (Largometraje)

Hasta el cierre de nuestra edición, ganó un Óscar a Mejor guion adaptado 



El Brutalista

De cara a los Óscar 2025, este ha venido siendo el film predilecto de una crítica fundamentalmente anclada en el Norte Global, y sumamente atravesada por esa corrección política que ha hecho del Holocausto el momento histórico de máximo despliegue de crueldad y sufrimiento por parte de la humanidad (ya ha ocurrido con La Lista de Schindler, La Vida es Bella, o El Pianista), como si no hubiera existido una sanguinaria conquista hispana de Nuestra América que costó a los pueblos originarios 60 millones de víctimas, un Hiroshima-Nagasaki del que aún quedan secuelas, o un genocidio en curso en la Franja de Gaza.

Dicho eso - que seguramente nos granjeará la animadversión de algunxs lectores -, agregaremos que aquí Brady Corbet - cineasta descollante que hace gala de los mejores recursos estético - narrativos de la historia del cine -, da cuenta de un personaje ficticio pero basado en unos cuantos arquitectos contemporáneos al período que aborda el film. Huyendo de la Europa de la posguerra, el visionario egresado de la Bauhaus László Toth (descomunal interpretación del no siempre tan expresivo Adrien Brody) llega a Estados Unidos para reconstruir su vida, su obra y su matrimonio con su esposa Erzsébet, tras verse obligados a separarse durante la guerra a causa de los cambios de fronteras y regímenes. Solo y en un nuevo país totalmente desconocido para él, László se establece en Pensilvania, donde el adinerado y prominente empresario industrial Harrison Lee Van Buren (mayúsculo desempeño de un Guy Pearce como nunca vimos) reconoce su talento para la arquitectura, aunque establece con él una relación contradictoria, que oscila entre devoto mecenas y potentado xenófobo. 

Inusualmente rodada en 70 mm. Vistavisión - formato que cuenta con grandes fotogramas que transcurren en forma horizontal ante el objetivo de la cámara -, despliega un alarde visual monumentalista e infrecuente, y un paciente timing narrativo, a contramano del que hoy se estila, pero capaz de hacer las delicias de los amantes del gran cine clásico. 

Su formato no es la única excepción. Dura, además, casi cuatro horas, por cierto, MUY llevaderas, segmentadas por una obertura, una primera y una segunda parte, y un epílogo. Estamos en condiciones de garantizarle a quien pueda inhibirse frente al dato de su duración, que no tiene desperdicio. Amar al cine y no ver El Brutalista resultan cosas incompatibles.

Esta obra mayúscula llegó precedida por numerosos créditos: 

Premios Oscar: 10 nominaciones, incluyendo Mejor película

Premios Globos de Oro: Mejor película, dirección y actor (Brody)

Premios BAFTA: Mejor dirección, actor, fotografía y bso

Festival de Venecia: Mejor dirección y Premio FIPRESCI

Premios Independent Spirit Awards: Nominada a Mejor dirección.

Festival de Valladolid - Seminci: Nominada a Mejor Película - Espiga de Oro.

Hasta el cierre de nuestra edición, ganó Óscar a la Mejor cinematografía, mejor música original, Mejor actor para Adrien Brody, y Mejor actor de reparto para Guy Pearce 



La Sustancia

Para referirnos a este desopilante y provocador film de la francesa Coralie Fargeat, debemos reconocer que integramos las lides de quienes no consideran al de terror como un género menor, y agregar que, quien así lo ve, no sabe lo que se pierde. 

Resulta sumamente inusual que goce de tan buena reputación en este tipo de premiación una obra absolutamente encuadrable en el subgénero de body horror cronembergiano, que incluye momentos tan divertidos como gore. Pero aquí está, y ello habla muy bien de la Academia, usualmente tacaña con productos por el estilo.

La trama remite a una diva mediática algo entrada en años - la aún espléndida y aquí sobresaliente Demi Moore -, quien será desplazada por unos productores que buscan promover a una estrellita más joven. Con esa premisa, el film lleva hasta las últimas consecuencias el imperativo de la eterna juventud y la belleza absoluta, que tanto estresa a incontables mujeres en la sociedad actual. Cuando todo parece hundirse para la protagonista, esta da con la misteriosa publicidad de un producto revolucionario basado en la división celular, que crea un alter ego más joven, más bello, más perfecto. Tentada por la oportunidad, Elisabeth Sparkle, esa celebridad en decadencia, consume este suero que consigue en el mercado negro, creando una versión rejuvenecida de sí misma, Sue (la ascendente Margaret Qualley, que también brillara en el último gran filme de Tarantino) con efectos tan inesperados como aterradores. Eso último será mostrado con tanto desprejuicio como ferocidad por una realizadora audaz, que no duda en recurrir a efectos especiales de carácter artesanal para llevar su mensaje al paroxismo. 

Este originalísimo y vitriólico film, que también cuenta con el versátil Dennis Quaid encarnando a un grotesco presentador de espectáculos, saludablemente también dispone de gran beneplácito de la crítica: 

Premios Oscar: 5 nominaciones, incluyendo Mejor película

Premios Globos de Oro: Mejor actriz (Demi Moore). 5 noms

Premios BAFTA: Mejor maquillaje y peluquería

Festival de Cannes: Mejor guion

Premios César (Francia): Nominada a Mejor film extranjero.

Festival de San Sebastián: Nominada a Premio del Público.

Hasta el cierre de nuestra edición, ganó un Óscar a Mejor maquillaje, y otro a Mejor peinado



Un completo desconocido

Este celebrado film del eficaz James Mangold suma un título más a la saga de biopics sobre grandes de la música popular (La Rosa; Johnny y June; So long, Marianne; Bohemian Rapsody; Back to black, etc.)  Ambientado en la influyente escena musical neoyorkina de principios de los años 60, en la que brillaron talentos que veremos en su salsa, como Pete Seeger (aquí entrañablemente encarnado por Edward Norton), Joan Báez (Mónica Barbaro), o Johnny Cash (Boyd Holbrook) - ¡¡¡Qué momento del arte... qué momento de todo!!! -, cuenta la historia del meteórico ascenso del músico de Minnesota Bob Dylan (nombre artístico de Robert Allen Zimmerman), un cantante de folk de 19 años interpretado por el cada vez más requerido Timothée Chalamet - quien también oficia de productor -, que escala hasta las salas de conciertos y lo más alto de las listas de éxitos. Sus canciones y su mística, se convirtieron en un fenómeno mundial que culminó en 1965 con su transgresor tránsito al rock electrónico en el Newport Folk Festival. De hecho, el film se basa en el libro de Elijah Wald Dylan goes electric, de modo que ese clivaje en su carrera se constituye en centro de gravedad de este relato, que incluye grandes hallazgos.

Uno de ellos es su punto de partida, en la habitación de hospital donde agoniza el Maestro Woody Guthrie, insumiso pionero del folk de protesta, que nadie debiera desconocer (encarnado por un conmovedor Scott Mc Nairy) Ese será también el ámbito donde la historia culmine, representando la despedida del protagonista de aquella música que alguna vez lo inspiró a lanzarse a la canción.

Otra secuencia tan sutil como destacable es la que da cuenta de la Crisis de los Misiles - momento de suma tensión entre EEUU y Cuba, durante la presidencia de John Fitgerald Kennedy -, y que el director encara mediante un montaje paralelo que va hilvanando la preocupación política común de Dylan, Seeger y Báez. 

Hay que creer o reventar que existen personalidades capaces de condensar el sentir de una época. Y en esa estuvo Dylan. 

Merece un profundo agradecimiento a los Hermanos Lumiere por parte de los devotos del cine, el habernos permitido, merced a este film, estar también allí y en ese entonces.

Un completo desconocido ha disfrutado de un amplio favor de la crítica: 

Premios Oscar: 8 nominaciones, incluyendo Mejor película

Globos de Oro: 3 nominaciones, incluyendo Mejor película (drama)

Premios BAFTA: 6 nominaciones, incluyendo Mejor película

Premios del Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guion adaptado.

Premios del Sindicato de Actores (SAG): Mejor actor (Largometraje). 4 nominaciones

Premios del Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película.

Hasta el cierre de nuestra edición, imperdonablemente, no ganó ningún Óscar.




Wicked 

A la inexplicable moda de reinterpretar clásicos Disney en plan terrorífico (ha venido ocurriendo por lo menos con Winnie Pooh, Mickey, Bambi, y Peter Pan), se suma la tendencia a imaginar precuelas de los cuentos de hadas. Maléfica es una de ellas, y Wicked - film de Jon M. Chu que adapta a la pantalla grande los acontecimientos del primer acto del celebrado musical de Broadway basado en el célebre Mago de Oz de Frank L. Baum - es otra.

La trama, ambientada en la Tierra de Oz, mucho antes de la llegada de Dorothy Gale desde Kansas, centra su atención en la genealogía de Elphaba (destacadamente encarnada por la talentosa - y cada vez más estilizada - cantante Cynthia Erivo), joven discriminada por su inusual color verde, quien aún no ha descubierto su verdadero poder, don que - injustamente (hay que decirlo, aunque suene a spoiler) - ha de convertirla en la temida Bruja del Oeste. Glinda (suerte de Barbie a la que da vida la también cantante y compositora Ariana Grande), su futura antagonista, es una popular joven marcada por sus privilegios y su ambición, que aún no ha descubierto su verdadera pasión, y es a su vez el personaje que evolucionará hasta ocupar el engañoso rol de “bruja buena”. Las dos se conocen como estudiantes de la hogwartiana Universidad Shiz, sita en el Palacio de la Esmeralda - donde reina un ambiguo como sospechoso Mago de Oz, interpretado por el veterano Jeff Goldblum -, y forjan una contradictoria, pero profunda amistad.

Cabe destacar que, desde la rentré de Donald Trump a la Primera Magistratura del Gran País del Norte, la producción de este film teme por el destino de su segunda parte, dado que su abordaje entra dentro del imaginario que la nueva derecha viene denominando woke, y - para más dato - aquí el personaje del célebre mago resulta tan arbitrario como el hombre fuerte de los EEUU, con quien no será difícil compararlo, cuando se lo escuche decir, por ejemplo: “Inventar un enemigo facilita el ejercicio del poder”. 

Afortunadamente, este espectáculo de gran despliegue coral y esmerada dirección de arte, vino pisando fuerte en materia de reconocimientos: 

Premios Oscar: 10 nominaciones, incluyendo Mejor película

Premios BAFTA: Mejor diseño de producción y Mejor vestuario

Premios Globos de Oro: Logro en taquilla. 4 nominaciones

National Board of Review (NBR): 3 premios, incluyendo Película del año

Premios del Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guion adaptado.

Premios del Sindicato de Actores (SAG): 5 nominaciones

Hasta el cierre de nuestra edición, ganó Óscar al Mejor diseño de producción, y Mejor diseño de vestuario


Y hasta acá lo nuestro, por ahora, ya que hemos venido privilegiando los títulos de nuestro máximo interés, lo que no significa que no vayamos a ocuparnos también del resto. Esperamos que lo expresado sirva cuanto menos como guía para un posible visionado de obras sobre las que solo circula la interesada promoción que cada productora brinda a la que le corresponde defender. Porque no hay que olvidar que business are business. -

 

RECOMENDACIONES Gold LA VIDA VALE MÁS QUE EL ORO Y si… lo sabemos: Deberíamos seguir gastando tinta en ponderar y desmenuzar la aclama...