Desde la más
tierna infancia disfrutamos de coleccionar cómics preferentemente fantásticos,
asistir regularmente a las funciones dominicales - generalmente dedicadas al
péplum (1) - que ofrecía a cambio de clases de catecismo el Colegio
Sagrado Corazón de Jesús, o a los ya legendarios Martes de Terror en el Cine
Coliseo Podestá de nuestra Ciudad de La Plata… y, alguna vez, de ensayar
nuestras propias y modestas producciones audiovisuales en el contexto de unos
años 70 bastante escasos de referencias locales (salvo los casos excepcionales
de Emilio Vieyra (2) en el cine y Narciso Ibañez Menta en la TV), y ni
siquiera entreviendo que alguna vez el advenimiento del cine digital - con su
abaratamiento de costos y funcionalidad de recursos - haría sinapsis con una
nueva generación capaz de superar con creces nuestro entusiasmo artesanal
estrenando sus cada vez más calificadas realizaciones. Partiendo pues de tan
humildes como insoslayables créditos, en adelante intentaremos una aproximación
lo más seria posible a un fenómeno cultural que, dada la edad promedio y mutua
cooperación de sus exponentes, ya adopta el carácter de un movimiento tan vasto
como silencioso, que ha crecido desde los confines de la cinematografía de
consumo masivo hasta imponer su consideración a la crítica.
Genealogía
del fenómeno (hijxs de los 80s)
A la hora de
efectuar un corte etario de lxs autores cuya producción nos ocupa podríamos
arriesgar que se trata en su mayoría de realizadorxs crecidxs durante los 80s,
nostálgicxs de los filmes y las series que consumieron sus padres (clásicos de
la Universal Pictures o la Hammer Films, Dimensión Desconocida, El Túnel del
Tiempo, Los Invasores, Obras Maestras del Terror, Cine de Súper Acción), y
categóricamente devotxs de la ciencia ficción nipona (Godzilla, Ultramán), así
como de las sagas Star Wars, Volver al Futuro, y Halloween. Casi todxs han ido
encontrando referentes en el Álex de la
Iglesia de El Día de la Bestia, el Santiago
Segura de Torrente, el Tarantino
de Pulp Fiction, y el Robert Rodríguez
de Planet Terror. Es probable que muchos se hayan juntado en sucuchos como el
videoclub mencionado en el párrafo anterior con las inclasificables
producciones de John Waters o de Frank Hennenloter, escasísimamente
difundidas en nuestro medio pero consideradas de culto por la cinefilia del
Gran País del Norte. También es improbable que desconozcan la Revista Fangoria.
Su atención se ha venido depositando sobre productos de excelencia como los
Expedientes X de Chris Carter o la
serie Lost concebida por J.J. Abrams,
matizándolo con perlitas on line detectadas por la Aldea
Global. Acaso también sea probable que la influencia catódica de programas locales
de humor bizarro como Cha cha cha o Todo por dos pesos haya convocado a más de
unx a trascender la condición de espectador motivadx por el acceso a una
realización de bajo costo legitimada por buenas ideas y enriquecida con una
post producción hogareña al alcance de casi todxs, que ya no reconoce límites a
la hora de materializar los sueños más descabellados. Si con este puñado de
datos intentáramos ensayar un arquetipo de realizador/a por el estilo, acaso la
operación diera como resultado algo muy parecido al personaje interpretado por Sebastián De Caro (rostro familiar en
alguna de estas producciones) en la legendaria mini serie Todos contra Juan,
producida e interpretada por Gastón Pauls. Lo
que ya supera toda conjetura es que lxs argentinxs estamos en presencia de un
insoslayable cine de género que oportunamente dio la espalda al denominado
Nuevo Cine Argentino (Mundo Grúa, La Ciénaga, Bolivia)
Financiación,
realización, y exhibición (hay vida más allá del INCAA)
Buscando
denominadores comunes en torno a la financiación de estos productos hallaremos
un generalizado origen autogestivo, cuyo ejemplo más emblemático tal vez sea el
de Farsa Producciones (http://www.farsaproducciones.com.ar/),
cuya existencia data de los tempranos 90s. El paso del amateurismo a la
profesionalidad de muchxs de estxs autorxs ha contribuido a que ganen cierto
prestigio en el fandom (3), e incluso que accedan a algún financiamiento
nacional o hasta internacional. En consecuencia, sus métodos de trabajo también
han ido evolucionando desde aquel primigenio grupo de amigos capaz de facturar
un largometraje en su propia casa durante unos cuantos fines de semana -
clonando peleas estilo animé sin mayores nociones de continuidad narrativa - a
la constitución de equipos interdisciplinarios capaces de reunir profesionales
solventes en todos los campos del quehacer cinematográfico. A esta altura cabe
destacar que en el marco de la ceremonia que anualmente los convoca, el Festival
Buenos Aires Rojo Sangre (http://rojosangre.quintadimension.com/2.0/),
muchxs se quejan de que el INCAA no fomenta el cine de género. Y,
efectivamente, a juzgar por su escasísima presencia en salas del circuito
comercial así como por cierto prejuicioso desprecio de la crítica
especializada, salvo honrosas excepciones, el público interesado sólo consigue
acceder a estos títulos en el evento antedicho, cuando algún alma generosa los
sube a la web, o en algunos comercios que reconocen y valorizan el
poderoso fenómeno en ciernes, como las comiquerías. En todo caso, la
noticia más feliz reside en que su huella pueda seguirse a través del siguiente
portal: https://cinedegenerolatinoamericano.com/
Algunos
referentes
A continuación daremos cuenta de algunos nombres que, a nuestro
criterio, valdría la pena tener en cuenta.
Pablo Parés: Desde los 12 años realiza cortometrajes junto a un grupo de amigos
que, años más tarde, fundan Farsa Producciones. A los 18 años estrena su primer
largometraje independiente, Plaga Zombie,
que es considerado el puntapié inicial del movimiento de cine fantástico
nacional al que venimos haciendo referencia en esta nota. A tal punto llegó su
influencia que, así como oportunamente George
A. Romero impuso con su Noche de los Muertos Vivientes (1968) la noción de
que los zombis caminan lento y devoran cerebros… los chicos de Farsa
contagiaron a la versión argenta de un inexplicable semblante blanco salpicado
de manchas multicolor (ver si no filmes posteriores como ZombieNation, o Curas
Zombis en Azul) El film, rodado en VHS con escasos recursos, logró su
distribución en DVD en EE.UU., España, Francia, Italia, Alemania y Argentina.
En 2000 estrena su segunda película Nunca asistas a este tipo de fiestas, seguida por Zona Mutante en 2001. Poco después
comenzó con la realización del que sería su cuarto largometraje Filmatron (vagamente inspirado en
la obra 1984 de George Orwell), las
imágenes del film llamaron la atención de un productor norteamericano que lo
convocó para co-escribir y co-dirigir junto a Daniel De la Vega el
film Jennifer’s Shadow (editado
en algunos países como Chronicle of the Raven), rodado en 35 mm con cámaras
Panavision y con la actuación de la ganadora del Oscar Faye Dunaway. En 2007 estrenó Filmatron, que se alzó con 9
premios internacionales, incluyendo el premio del público en los festivales
BAFICI 2007 y BARS 2007. En 2009 escribió y dirigió el film 100% Lucha: El amo de los clones, que
llevó a más de 90 mil espectadores a las salas en plena gripe porcina. Y unos
meses después realizó el film musical Kapanga Todoterreno, protagonizado por la popular banda de rock
local, rescatando el espíritu de las películas de Sandro. El estreno se produjo en el Festival de Mar del Plata de
ese mismo año. En 2010 estrenó Nunca
más asistas a este tipo de fiestas, continuación de su primera entrega;
y a fines del mismo año estrenó, también en el Festival de Mar del Plata, Post - La aventura completa, parodia
de Lost. A continuación cerró su saga zombi presentando una tercera entrega,
titulada Plaga Zombi Revolución
Tóxica. Varios títulos más tarde, este año estrenó la comedia
adolescente Marisa y Gomoso.
Daniel de
la Vega: Nació en Buenos Aires en 1972. Dirigió los cortos
Última Cena, Sueño Profundo, y El Martillo, este último galardonado como Mejor
Cortometraje en el Festival de Cine Fantástico de Sitges. Como señaláramos
antes, en 2003 co escribió y co dirigió la co producción Jennifer’s Shadow,
filmada en Argentina para el mercado internacional. Ha realizado a su vez varios
largometrajes, como La muerte
conoce tu nombre, Ataúd
blanco, Hermanos de sangre,
Necrofobia - primer película
argentina de terror en 3D -, y acaba de presentar Los ojos del abismo,
producida por Del Toro Films.
Adrián García Bogliano (Paura Flics): Hijo de padres exiliados
durante la última dictadura militar, nació en la ciudad de Madrid. A
los 19 años, ya en Argentina, logró convocar a un grupo de estudiantes de
cine en la Universidad Nacional de La Plata para producir su
primer largometraje: Habitaciones
para turistas. Dicha producción, que tardó cinco años en ser
finalizada, cosechó decenas de premios en certámenes internacionales. Fue
estrenada y distribuida en Estados Unidos, donde medios como New York
Times, Daily Variety, Fangoria, Bloody Disgusting, New York Post y
Twitch Film, la reseñaron con excelentes comentarios. Pese a que en Argentina
nunca pudo estrenarse comercialmente. Con su segunda película Grité una noche, consiguió la
renovación del elogio de la crítica internacional especializada, y se lo
comparó con cineastas de la talla de Takashi
Miike, Tarantino, Carpenter o Wes Craven. Después le siguieron los films 36 pasos, No
moriré sola y Masacre
esta noche. En 2010 en Costa Rica guionó y dirigió, junto
a su hermano, la película Donde
duerme el horror que también fue estrenada en Guatemala y Panamá. Sudor frío fue su primera película
estrenada comercialmente en Argentina, coproducida con Pampa Films y
distribuida por Buena Vista International, que contó con 70.000
espectadores durante las dos primeras semanas en cartel. Su último título
conocido es La Exorcista, de 2022, rodada en Méjico.
Sergio Esquenazi: Comenzó su carrera a los 20 años dirigiendo
comerciales en Estados Unidos. De vuelta en su país escribió dirigió
series de televisión en las que trabajó con actores de la talla de Norman Briski, Juan Gil Navarro, Alejandro Awada, entre otros. En 2004
fundó junto con el productor Christian
Koruk la productora C&K Films y rodó su primer largometraje, Dead Line, realizado en idioma inglés y distribuido en
más de 30 países. Tras Dead Line filmó Bone Breaker (2005) también en inglés. Su primer largometraje
en español fue la producción argentino-española Visitante de Invierno (2007), primer film de terror estrenado
comercialmente en Argentina en dos décadas, que aborda temas como la locura, la
reencarnación y el canibalismo. A continuación realizó Número 8, largometraje de corte
realista, primer protagónico en cine de Diego Alonso Gómez y la modelo internacional Sofía Zámolo. En 2009 filmó, nuevamente
en inglés, They Want My Eyes,
con guión de Demian Rugna,
incursionando en un tipo de horror hasta ese momento por él inexplorado. En
2010 trabajó junto al productor norteamericano Hunt Lowry, en el desarrollo de 3 proyectos para la Warner Bros,
incluido El Testamento,
basado en el libro de John Grisham.
A la fecha, su producción llega hasta Leviatán, rodada en 2016.
Nicanor
Loreti: Nació en Buenos Aires, en 1978. Fue jefe de
redacción de la revista de cine La Cosa, publicó el libro de entrevistas Cult
People (2009) y colaboró en las revistas estadounidenses Fangoria, Psychotronic
Video y Shock Cinema. También produjo y escribió varios largometrajes y
dirigió Diablo, ganadora de
la competencia argentina en el 26º Festival de Cine de Mar del Plata (2011),
Kryptonita (2015), El Club de los Malditos (2018), Punto Rojo (2021), María (2023),
y Retratos del Apocalipsis (2024)
Como ya se dijo,
este es sólo un reducido puñado de referentes del quehacer considerado, que
cada vez se nutre de más realizadores y realizadoras contagiadxs por el
entusiasmo de quienes oportunamente se atrevieron a tomar la delantera.
Títulos
recomendados (para armar una filmografía de culto)
Como en el
apartado anterior, aquí se reseñará una reducida muestra de títulos que
consideramos de visión imprescindible.
Terror
Jennifer’s
Shadow: Luego de la extraña muerte de su madre, Jennifer
(Gina Phillips) llega a la remota
mansión sudamericana de su abuela (Faye Dunaway) con el firme propósito de
vender esa casona y regresar lo más pronto posible a su país. A partir de su
primera noche en el lugar, comienza a sufrir pesadillas sobre un cuervo que le
picotea el vientre; el joven amigo de la familia (Nicolás Pauls) no parece ser de mucha ayuda, así que Jennifer acude
a un anciano sepulturero (el gran Duilio
Marzio), que parecería conocer el temible secreto que guardan esas
apariciones oníricas de los pequeños rapaces. La película cuenta con una
apropiada utilización de locaciones, secuencias oníricas bien planteadas y un
inusual detalle en el reparto. En general, el cine clase B suele utilizar a viejos
actores de renombre para realizar cameos o papeles secundarios mínimos con el
propósito de calificar su casting. No es este el caso, dada la
extensa presencia en cámara (y jugosos diálogos) de Marzio. Cabe destacar que,
como en algunas producciones del catalán Jaume
Balagueró, se incursiona aquí en la lovecraftiana costumbre de imaginar una
secta de iniciados en un culto ancestral esotérico.
El
visitante de invierno: Es la historia de Ariel Lambert, un joven de
veinte años a quien, luego de un trastorno psicológico, se le recomienda hacer
reposo en un lugar tranquilo y apacible. En pleno invierno se muda con su madre
y hermana a Villa Mar, un pequeño pueblo veraniego que en dicha época del año
se encuentra prácticamente desierto. Allí, poco a poco, Ariel descubrirá que en
una casa cercana a la suya (supuestamente desierta) entran niños, y
no vuelven a salir jamás. ¿Pero esto es verdad? ¿O solo parte de la locura de
Ariel? Habrá una sola forma de averiguarlo… y el protagonista la pondrá en
práctica.
Gore (4):
Nunca
asistas a ese tipo de fiestas: Cuenta la
historia de un militar retirado que decide pasar un fin de semana junto a su
hijo en Cascallares. Pero a poco de llegar, su paz se ve interrumpida por el
arribo de seis adolescentes en busca de diversión. Suerte de remedo nacional de
las sagas Halloween o Martes 13, tiene la picardía de incluir lúcidas ironías
referidas a nuestro reciente pasado represivo. Para ver on line: https://www.youtube.com/watch?v=vu661aDSPis
Habitaciones
para turistas: Cinco mujeres encalladas en un pueblo perdido
guardan un secreto en común. Hay una amenaza entre las sombras. Cinco
habitaciones para turistas depararán una noche sin descanso. Confesamos sin
culpa alguna nuestra escasa predisposición hacia los productos de este subgénero
del horror dedicado a explicitar la flagelación (como Hostel, Saw o Terrifier),
lo cual no obsta para reconocer en Adrián García Bogliano a un talentosísimo
narrador de historias que domina los recursos del cine para
llevarlas a resultados verdaderamente intensos. Para ver on line: https://www.youtube.com/watch?v=tcT3y6FjQR8
Bizarro (5):
El hada
buena: Sucede en un futuro más o menos lejano, más
o menos cercano de la Argentina. Luego del desastre la autoridad ha decidido
reinstalar el modelo benefactor peronista, o por lo menos, su estética y un
vocabulario afín. La sociedad del momento hace un gran esfuerzo por copiar
costumbres y aclama un holograma de Perón. Esther y Horacio, dos hermanos y
únicos sobrevivientes de la que ha sido una acomodada familia se adaptan a los
tiempos que corren. Adoptan niños en subastas populares con el objetivo de que
alguno sea apadrinado por el Líder. Sin resultados favorables hasta el
momento, todo parece cambiar con la llegada del séptimo niño. Esta es la
historia del afanoso Juan Domingo Séptimo, de los días que pasó con su familia,
de las tardes de estudió con sus hermanos, de su deseo por volver a su antiguo
hogar, de su lucha por ser apadrinado y de su esperanza por convertirse en
el futuro líder de la Patria. Si el sub título de un ensayo del filósofo José Pablo Feinmann sobre el peronismo
es Historia de una persistencia argentina… y hasta el popularísimo Peter
Capussoto ha consagrado esta ideología como definitivamente instalada en la
cultura de los argentinos, la ucronía que acabamos de reseñar hace honor a tan
insoslayable fenómeno. Un producto de la ascendente directora de La
valija de Benavídez (2016), Los que vuelven (2019), y el filme que ilustra esta
nota.
Acción
Vikingo: El personaje que da nombre a esta singularísima road movie es
un respetado motociclista de vida licenciosa pero, paradójicamente, rígido en
lo que hace a la aplicación de ciertos preceptos morales como el honor y el
respeto, aunque no estén presentes coherentemente en todas las dimensiones de
su vida. Tanto Vikingo como sus pares motociclistas son partidarios de la
práctica de un anarquismo anacrónico y primordial, su atuendo es
invariablemente negro y reniegan de participar en cualquier tipo de delito.
Vikingo sobrelleva una permanente rivalidad con Villegas, un adolescente
traficante de nuevas y destructivas drogas, quien promueve la realización de
ciertos delitos atroces. Villegas y sus secuaces representan la práctica sin
códigos, afianzada en el desprecio por la vida propia y ajena. En un momento
Villegas comienza a involucrar a un muchacho que es sobrino de Vikingo y a
partir de allí se agudiza el conflicto. El débil equilibrio que demora el
enfrentamiento entre el grupo de Vikingo y el de Villegas se altera al arribar
a la barriada Aguirre, un veterano motociclista vagabundo quien, fruto de un
severo conflicto amoroso, resulta ser un descastado a quien Vikingo rescata de
la vía publica invitándolo a vivir en su morada. Aguirre ayudará a inclinar la
balanza y a mantener, no sin sangre, este delgado hilo del que pende la paz por
aquellos perdidos caminos. Al igual que el título siguiente, esta originalísima
producción viene a demostrar que en nuestro medio hay autores que ya no le van
en saga ni a Tarantino ni a Guy Ritchie. Para
ver on line: https://www.youtube.com/watch?v=qQQIV2kg1zc
Diablo: Marcos Wainsberg es un boxeador retirado. El día que planea
reconciliarse con su ex novia, aparece en su casa su primo Huguito, con la
camisa manchada de sangre. Obviamente está en problemas y arrastrará a Marcos a
un torbellino de acción y comedia mientras intentan sobrevivir al día más
absurdo de sus vidas. Hasta conocer este filme, que revemos con frecuencia,
considerábamos que ninguna película nacional de acción podría superar a Últimos
días de la víctima de Aristarain o a
Un oso rojo de Caetano… pero ahora
preferimos desafiar a los lectores a que se atrevan a soportar estos 80 minutos
sin precedente en la cinematografía local. Para ver on line: https://www.youtube.com/watch?v=SGlPPnUV9Tc
Hasta aquí esta
apretada pero cada vez más necesaria reseña de lo que bulle en el underground cinematográfico
local, muy a pesar de la indiferencia de los productores, la desidia de la
crítica, y la ignorancia de un público resignado a creer que lo mejor de nuestro
cine depende de Darin o Franchela.-
[1] Péplum es
un género fílmico que popularmente puede conceptualizarse como cine
histórico de aventuras. Las películas están ambientadas en la Antigüedad,
fundamentalmente greco-romana.
[2] Emilio Vieyra (Buenos
Aires, 12 de octubre de 1920 - 25 de enero de 2010)
fue un director, guionista y productor de cine argentino. Estuvo
frecuentemente asociado con el cine de explotación, el cine bizarro,
el de ciencia ficción y el de culto.
[3] Fandom es
una palabra que se refiere al conjunto de aficionados a algún pasatiempo, persona o fenómeno en
particular. Cabe aclarar que el término fandom se asocia sobre todo con los
aficionados a la ciencia ficción o a la literatura fantástica.
También se suele aplicar a comunidades formadas en Internet que discuten
temas relacionados. con su afición.
[4] El gore se
podría definir como un género artístico - no solo cinematográfico - encargado
de provocar a los ojos de quien lo pueda percibir - o disfrutar - una sensación
de repulsión, asco, sadismo, violencia, negación... el ser humano es muy cruel,
sí señor, a veces necesitamos hacer buenas ofrendas para sentirnos bien con
nosotros mismos, otras veces necesitamos experimentar el mal, y el gore es una
manera sencilla y cómoda de poder disfrutarlo, de poder representarlo. Gore es
algo asqueroso, explícito, sanguinolento, putrefacto, el gore no se tapa, no se
esconde detrás de las sombras, es violencia sin tapujos. Donde mejor se puede
apreciar todo esto es en el cine, buenas películas se hicieron hace tiempo - y a
veces se hacen - sumergidas en este género: Necromantik, Holocausto Cannibal,
Bad Taste (Mal gusto), son algunos de sus ejemplos.
[5] Generalmente se emplea la palabra bizarro para calificar algo
extraño, grotesco o extravagante.