lunes, 26 de enero de 2026

RECOMENDACIONES


PROBLEMAS DIARIOS

BUSCANDO UN ANTÍDOTO

PARA LA ERÓGENA PULSIÓN CANÍBAL

Lxs distinguidxs lectores de esta plataforma no nos dejarán mentir acerca de que, cada vez que nos alejamos un tranco de las cult movies o de un cine explícitamente crítico… buena parte de nuestro público merma.

Pues Trouble Every Day brinda la ocasión de que esa conducta se reitere.

Curiosa pieza clasificada con extremo simplismo como terror erótico, fue dirigida por Claire Denis, y co escrita entre la propia Denis y Jean-Pol Fargeau.

Estelarizada por Vincent Gallo (protagonista de Tetro, el único y fallido film rodado por Francis Ford Cóppola en Buenos Aires), Tricia VesseyBéatrice DalleAlex Descas y nuestra talentosa Marilú Marini, su banda sonora pertenece a la banda de rock británico Tindersticks.

La trama sigue al científico estadounidense Shane Brown, quien descuida a la esposa durante su luna de miel en París para localizar a su ex colega Léo Semenau y a su esposa Coré, en pos de combatir el mal que padece, ya que sabe que aquella mujer, como él, posee deseos caníbales.

Inscripta en el movimiento cinematográfico denominado New French Extremity - corriente cinematográfica de principios del siglo XXI conocida por su violencia gráfica, escenas sexuales explícitas y temáticas transgresoras, que reúne películas como Baise-moi (2000, Virginie Despentes y Coralie Trinh Thi), Irréversible (2002, Gaspar Noé), Haute Tension (2006, Alexandre Aja), A l’interieur (2007, Alexandre Bustillo y Julien Maury), o Martyrs (2008, Pascal Laugier), caracterizadas por un enfoque corporal, nihilista y brutal -  levantó gran polémica en su estreno en el Festival de Cine de Cannes de 2001 y polarizó a los críticos, muchos de los cuales la abuchearon o directamente se retiraron durante la proyección. 

El origen del film se remonta a 1989, cuando Denis, rodando un cortometraje en Nueva York, conoció al futuro intérprete del film que nos ocupa. A petición de un canal de televisión, consideró un proyecto para una película de terror ambientada en la noche de la ciudad, protagonizada por Gallo, aunque nunca se materializó, pero la idea de una película sangrienta siempre lo acompañó.

Durante el rodaje de Beau Travail, retomó el guion con el citado Fargeau y desarrolló lo que terminaría siendo Trouble Every Day.  Entre los elementos centrales que Denis puso en la película estaban las descripciones de las relaciones románticas a través del prisma de la depredación, el deseo sexual y la pulsión devoradora del otro reinventando el vampirismo, tal como se describe en las novelas del siglo XIX a las enfermedades misteriosas que atacan a ciertas personas y la búsqueda de remedios (Denis evocó la investigación sobre vacunas, plantas medicinales, neurobiología y el estudio de los comportamientos, así como ciertas obras de Jean-Pierre Changeux , a quien conoció), y las referencias a los cuentos infantiles del medioevo sobre ogros y princesas.

Desde la primera versión del guión, compuesta por un largo texto antes de su división en segmentos clásicos, Denis buscó crear una sensación permanente de riesgo y ansiedad. Para ello, se inspiró en las obras del fotógrafo canadiense Jeff Wall, cuyos libros regaló a Agnès Godard, su directora de fotografía, para crear esa atmósfera.

Alice Houri, quien protagonizó la película anterior de Denis, Nénette et Boni , hace un pequeño cameo como una chica en el metro que observa a Shane. 

Al cabo de su controversial lanzamiento, entre un selecto núcleo de seguidores el film se convirtió en obra de culto, admirada por sus reminiscencias existencialistas y su singular abordaje de una adicción tradicionalmente atribuible al vampirismo. 

Pequeño y destratado film ¿de cult horror? Discretamente refugiado en la plataforma MUBI, y exclusivamente reservado para amantes del género.-

 

 

lunes, 19 de enero de 2026

ALGUNOS ANTECEDENTES DEL CINE FANTÁSTICO

EN EL MUNDO HISPANOPARLANTE (Segunda entrega)

EL INFLUJO DE LA FACTORÍA HAMMER

En muchos de los títulos revisados en esta esta nota y su anterior hemos constatado la indisimulable influencia estético-narrativa de una verdadera meca del cine de horror gótico de la época. Esa Casa Hammer que consagrara las figuras inolvidables de Peter Cushing y Christopher Lee para rescatar, desde principios de los 60s, al mítico bestiario de la Universal pero ahora en colores y con inédita carga erótica.

El caso de la producción española “La noche del terror ciego” (ver ficha técnica y sinopsis en anexo documental), de la azteca “Santo y Blue Demon contra Drácula y el Hombre Lobo” (ídem anterior), y el de la argentina “Sangre de vírgenes”, que sitúa un relato vampírico en el paisaje  barilochense, así lo demuestran. 

Indiscutiblemente, la esmeradísima reconstrucción de época de la productora británica, expresada en tenebrosas locaciones y exquisitos vestuario y utilería, no tardó en convertirse merecidamente en referencia ineludible para los cultores del género. 

 

EN POS DE MITOS LOCALES

Al cabo de una prolija y exhaustiva revisión de títulos, desearíamos destacar al menos tres cuyas singularidades merecerían la atención del aficionado atento. Se trata de la mencionada producción del inefable Amando de Ossorio “La noche del terror ciego”, de “Santo y Blue Demon contra Drácula y El Hombre Lobo”, y de “Extraña invasión” (ver ficha técnica y sinopsis en anexo documental) 

En el primer caso nos parece digno de encomio el afán de un realizador que, ante la oferta de las grandes productoras internacionales dispuestas a reeditar el éxito asegurado de los nombres más taquilleros del horror cásico, fiel a su origen (Galicia es una tierra atravesada por la cultura celta y plena de mitos y leyendas autóctonas), impuso su voluntad de dar a luz unos personajes con acervo histórico real y dotarlos del mismo status de los que inmortalizara Hollywood: Los Caballeros Templarios, impecablemente caracterizados y ataviados, con un rigor poco frecuente para producciones por el estilo de origen no anglosajón.

Conmueve revisar las memorias de este modesto pero inclaudicable  realizador oriundo de La Coruña, y detenerse en frases tales como “podrán decir de mí que fui un desastre, porque era consciente del miserable presupuesto asignado y resolví filmar… pero lo mío era el cine y a él consagré mi vida con la mayor buena fe”.

A propósito de su tetralogía templaria, que va escalando en calidad estética y narrativa entre los años 1971 y 1975, es digno de mención su máximo pico de excelencia en ambos campos con “La Noche de las Gaviotas”, cuya trama se sitúa en una supersticiosa aldea costera afecta a sacrificar doncellas a unos espectros provenientes del mar que rinden tributo a una suerte de dios batracio, preludiando la meritoria incursión de la cinematografía ibérica en la mitología lovecraftiana con la bastante posterior adaptación del cuento Dagon (2001, Stuart Gordon), una de las obras emblemáticas del legendario escritor de Providence.

En el caso de Santo - cuyos filmes, entre 1958 y 1982, pasaron por diversas manos corriendo desigual suerte - diremos que vale rescatar el apego en casi todos los casos al imaginario local: Si no enfrenta a algún espanto telúrico (como La Llorona), habrá una momia (que será pre colombina y no egipcia), y si algún personaje de origen europeo entra aleteando por la ventana o aúlla con luna llena, el espectador recibirá una detallada explicación de qué movió al susodicho a tentar suerte en tierras mejicanas.

Por último, consideramos que la modesta - sobre todo a nivel guionístico - producción local de Vieyra encuentra una perlita en la casi desconocida realización de sci fi “Extraña invasión” (1965), que trae ni más ni menos que a Richard Conte a conjurar una aparente amenaza interplanetaria en la localidad bonaerense de Pacheco.

A diferencia, por ejemplo, de “Santo y la invasión de los marcianos” (1967, Alfredo B. Crevenna), donde los extraterrestres elijen descender en Méjico por considerarlo un país manifiestamente opuesto a la proliferación nuclear post Hiroshima… aquí la acción se sitúa injustificadamente en un pueblito del sur de EEUU (algo inadmisible en la fantaciencia argentina después de que Héctor Germán Oesterheld devolviera la gran aventura a los escenarios locales en su novela gráfica “El eternauta”, que aun aguarda la culminación de su adaptación televisiva a cargo de la cadena Netflix) Más allá de contar con un desenlace algo pobre, la pulcritud de su desarrollo y el clima inquietante que consigue no tiene nada que envidiarle a los niños albinos de “Village of damned” (1960, Wolf Rilla) ni a las esporas de “Invasión de ultracuerpos” (1956, Don Siegel), consagradas por entonces en el hemisferio norte como verdaderas joyitas del género.

Resulta evidente que el impacto de los medios digitales y la masiva irrupción en el Séptimo Arte de una desprejuiciada generación de talentosos jóvenes dotados de gran vocación experimental está revirtiendo el lugar de “patito feo” de la cinematografía internacional que este tipo de producciones nacidas en el mundo “periférico” aún detenta.-

 

ANEXO DOCUMENTAL


TITULO ORIGINAL:

Extraña Invasión

GENERO:

Ciencia Ficción

PAIS:

Argentina

DURACION:

85 Minutos

AÑO:

1965

DIRECTOR:

Emilio Vieyra

GUION:

Les Rendeltein y Philip Kearney

INTERPRETES:

Eddie Pequenino, Eduardo Muñoz, Jorge Rivera López y Richard Conte

MUSICA:

Víctor Buchino

FOTOGRAFÍA:

Aníbal González Paz

MONTAJE:

Juan Carlos Macías


SINOPSIS: Una serie de emisiones televisivas, a través de los rayos catódicos, 

provoca en las mentes de los telespectadores unos efectos inesperados y terroríficos. 

El motivo se origina en las ondas provenientes de unos tambores de metano y de otro

material de ese tipo que mezclados con aguas pantanosas despiden unas emisiones 

extrañas que llegan a las antenas:

https://www.youtube.com/watch?v=kpVTAVC0YbY

 

TITULO ORIGINAL: Santo y Blue Demon contra Drácula y El Hombre Lobo

GENERO:                 Fantasía, terror

PAIS:                        Méjico

DURACION:             90’

AÑO:                        1973

DIRECTOR:             Miguel Delgado

GUION:                    Alfredo Salazar

INTERPRETES:     Santo, el enmascarado de plata (como él mismo), Blue Demon 

(como él mismo), Aldo Monti (Conde Drácula), Agustín Martínez Solares (Rufus Rex, 

el Hombre Lobo), Eugenia San Martín (Laura Cristaldi), Alfredo Wally Barrón (Eric), 

Jorge Mondragón (profesor Luis Cristaldi), Lissy Fields (Rosita), Carlos Suárez 

(Jefe de los Mafiosos), Nubia Marti (Lina)


SINOPSIS: Un anónimo con amenazas llega a la mansión de la familia Cristaldi. Lina Cristaldi es la novia del luchador de lucha libre mexicana El Santo, y decide pedirle ayuda. Reuniéndose con el jefe de la familia, el profesor Luis Cristaldi, éste le comenta al enmascarado que sus antepasados son quienes han vencido a Drácula y el Hombre Lobo, y que la venganza de éstos se encuentra próxima. Solicitando ayuda a su compañero de catch, Blue Demon, los luchadores montarán guardia en la mansión Cristaldi vigilando a la familia del profesor y a una poderosa daga mística que fuera la utilizada para abatir al vampiro y al licántropo. Pero el ambicioso criminal Eric decide raptar al profesor y utilizarlo en un sacrificio humano para revivir a las creaturas. Una vez recuperados sus cuerpos, el conde Drácula y el Hombre Lobo se dedicarán a masacrar a la familia Cristaldi, a menos que Santo y Blue Demon puedan impedirlo:

https://www.youtube.com/watch?v=3KdvJ-82bOc&list=PLXODA2-jIzGYloY6M9YEikdNpoeA-nezA

 

 

 


TITULO ORIGINAL

La noche del terror ciego

AÑO

1971

DURACIÓN

92 min.

PAÍS

DIRECTOR

Amando de Ossorio

GUIÓN

Amando de Ossorio

MÚSICA

Antón García Abril

FOTOGRAFÍA

Pablo Ripoll

REPARTO

Lone Fleming, César Burner, Helen Harp, Joseph Thelman, Rufino 

Inglés, Verónica Llimera, Simón Arriaga, Francisco Sanz.

PRODUCTORA

Coproducción España-Portugal; Plata Films S.A. / Interfilme

SINOPSIS

Bette llega a Lisboa por motivos de trabajo, donde encuentra a 

Virginia, antigua compañera de internado, la cual está acompañada 

por Roger. Los tres deciden pasar unos días en un parador de 

turismo. Viajan en un pintoresco tren y pronto se despiertan los 

celos entre las dos amigas. Virginia decide bajarse del tren y llega 

a un pueblo desierto presidido por una abadía. Se acomoda en una 

de las ruinas y se dispone a dormir, cuando empiezan a ocurrir cosas 

extrañas y terribles. Mientras tanto Roger y Bette han pasando la 

noche en el parador y están intranquilos por su amiga y buscan ir 

en su busca.

 

Primera entrega de la tetralogía de terror-serie B de Amando de 

Ossorio, que se completa con "La noche del terror ciego" (1971), 

"El ataque de los muertos sin ojos" (1973), "El buque maldito" (1974) 

 "La noche de las gaviotas" (1975):

https://www.youtube.com/watch?v=pxj75Ay8qgE

 

 

 



viernes, 9 de enero de 2026

ALGUNOS ANTECEDENTES DEL CINE FANTÁSTICO

EN EL MUNDO HISPANOPARLANTE (Primera entrega)

Ya que a menudo sentimos nostalgia de los inolvidables Martes de Terror en el cine Coliseo Podestá de nuestra ciudad natal, donde pasamos momentos inolvidables en compañía de los monstruos sagrados de la Universal Pictures o sus versiones remozadas en Technicolor por la inefable factoría Hammer Films, así como del ciclo televisivo que cambió para siempre las siestas sabatinas de nuestra generación, Cine de Súper Acción, gracias al cual uno accedía a una verdadera caja de sorpresas que bien podía contener desde un western spaghetti hasta una joyita de Ray Harryhaussen, pasando por aquellos entrañables bodrios nipones en que un intérprete ignoto ataviado con un caluroso disfraz no más digno que el del dinosaurio Barney paseaba su humanidad haciendo estragos a lo largo de una ciudadela de madera terciada… hemos considerado prudente organizar algunas ideas que contribuyan a trascender el mero disfrute para poner en valor algunos méritos indiscutibles de ciertos títulos rodados en nuestra lengua de aquella inolvidable producción.

 

Periodista: _ ¿Qué película suya recomendaría a los críticos?

Cineasta: _ Ninguna. Para que no me retiren el saludo…

Entrevista con Amando de Ossorio, en el documental El Último Templario.-

 

SOBRE LA DEFINICIÓN DE FANTÁSTICO

La teoría de los géneros - clasificación heredada de la biología - le asigna al fantástico no menos de tres sub clasificaciones. A saber: El horror (campo sobre el que discurriera holgadamente Howard Phillips Lovecraft en su breve ensayo “El horror en la literatura”), la ciencia-ficción (ejemplificable recurriendo a los célebres nombres de Verne, Bradbury o Asimov), y el maravilloso (del cual la “Alicia en el País de las Maravillas” de Lewis Carroll suele ser un digno exponente) Algunos títulos que consideraremos a continuación se internan en un terreno no tan definido, y bautizado hace algún tiempo por la crítica como bizarro, que estaría en condiciones de agrupar transversalmente expresiones propias de cada una de las clasificaciones antes mencionadas.

 

SOBRE LA DEFINICIÓN DE BIZARRO

Poca claridad aporta al término en cuestión el Diccionario Sopena de la Lengua Castellana, con su definición de “valiente, gallardo, generoso”. Obviamente, aquí se trata de una acepción más vulgar, y atribuida más bien a “lo extraño”. Desde hace algunos años las nuevas generaciones vienen utilizando el término para agrupar en él a un cierto pastiche de manifestaciones prácticamente inclasificables.

Si el denominador común que se les ha venido atribuyendo es el de cierto tratamiento freak o anárquico, que - en el caso del cine - encontraría a uno de sus más altos exponentes en el realizador norteamericano Ed Wood (para muchos, considerado como el peor director de cine de la historia), ha llegado el momento de señalar ciertas diferencias.

En rigor de verdad, nunca nos satisfizo plenamente tal categorización, ya que - acaso con un criterio algo pasado de moda - venimos considerando que hay buen y mal cine, en todos los géneros. Y nos parece una clasificación algo antojadiza aquella que pretenda agrupar expresiones tan variopintas como el erotismo de vuelo bajo o el terror mediocre bajo un denominador común cuyos puntos de contacto - más allá de la existencia de algunas obras entrañables - no parecerían ser otros que la escasez de recursos materiales, la impericia técnica, o la falta de imaginación, condiciones  distantes de ser reunidas para dar a luz un nuevo género. No obstante, como el término en cuestión parece haberse impuesto sin mayores resistencias al menos en ciertos círculos mayoritariamente juveniles, allá vamos pues, con todo respeto por las obras a citar.

 

EL CINE FANTÁSTICO HISPANO DE LOS 60 y 70s:

CONTEXTO Y EMERGENTES DESTACABLES

Aquí se pretende poner el foco de atención en el período histórico consignado  arriba, y en tres enclaves específicos del mundo hispanoparlante, seleccionados considerando el impacto internacional de sus respectivas industrias culturales, con eje en la audiovisual: España, Méjico, y Argentina.

Aunque no constituya el principal factor de interés para potenciales lectores de esta nota, recordaremos que el mundo bipolar de entonces era el de la llamada Guerra Fría, y había sido diseñado en Yalta después de la última gran contienda bélica. En tal circunstancia, los tres países citados padecían algún tipo de censura, más estricta en España y Argentina (bajo el imperio del falangismo o las sucesivas dictaduras que azotaron nuestro país), y más morigerada en Méjico.

En el primero de los casos, y tal como lo refieren especialistas calificados en la materia como Narciso Ibañez Serrador, a partir de 1961, a instancias de Jesús Franco (con su Profesor Orloff), Paul Naschy (con su hombre lobo Valdemar Daninski) y el impagable Amando de Ossorio (con su tetralogía de Los Templarios) la cinematografía ibérica encuentra a través del cine fantástico un resquicio en materia de erotismo y violencia mediante el cual burlar algunas de las estrictas restricciones impuestas por el franquismo.

Como si fueran ingredientes imprescindibles del género, los jóvenes españoles de entonces acceden a sus primeros desnudos parciales y a las primeras imágenes gore (degollaciones, decapitaciones, mutilaciones) de la mano de estas producciones de clase B que no tardarán en hallar un nicho de mercado internacional específico, hasta convertirse algunas en verdaderos productos de culto merced a su impronta innovadora y trasgresora de los límites fijados por su bajísimo presupuesto, así como por calendarios de rodaje que a veces no se excedían de una a cinco semanas.

Como es sabido, Méjico es uno de los países de Nuestra América donde la conquista hispánica se enfrentó a un mayor grado de resistencia cultural, lo que hace que a la fecha se conserven tradiciones más sólidas que en otros enclaves más cosmopolitas del continente, como ocurre al menos en la capital de nuestro país.

El antiguo apego a las contiendas de lucha libre, por ejemplo, llevó del ring a la pantalla grande a un ídolo de multitudes como Santo, El Enmascarado de Plata, que - aun post mortem - goza de la condición de mito indiscutido de las grandes mayorías aztecas. Rodolfo Guzmán Huerta (23 de septiembre de 1917 - 5 de febrero de 1984), tal su verdadero nombre, fue luchador y actor. Una verdadera leyenda de la lucha libre mexicana, quizá el más famoso de los luchadores en Latinoamérica. Su carrera en la lucha libre duró casi cuatro décadas, durante las cuales se convirtió en un héroe popular y un símbolo de la justicia para el hombre común ya que su personaje trascendió el ámbito de la lucha libre y se transformó en una especie de súper héroe al protagonizar historietas y películas, de hecho su popularidad y el mito provienen en gran medida de estos últimos medios y no de la lucha libre.

Dando una vuelta de tuerca al lugar común de los súper héroes norteamericanos, consistente en tener una doble identidad (de ciudadano común en la vida cotidiana y héroe en situaciones extremas), Santo siempre es uno y él mismo, en el ring y en la vida diaria, permanentemente enmascarado. Muchos de sus filmes comienzan y terminan en el cuadrilátero, ofreciendo alguna de sus lidias completa, y casi siempre rematan con la frase de algún personaje que, mientras el héroe se aleja de Cuba, Colombia, o Ecuador (algunos de los países que co produjeron su más de medio centenar de largometrajes) en avión rumbo a su Patria, recuerda que se trata de “un justiciero sin fronteras que debe preservar su identidad para moverse con libertad en su cruzada inclaudicable contra las fuerzas del mal”, eufemismo este de un enemigo que generalmente va de la mafia a los mitos tradicionales del horror como Drácula, Frankenstein, o el Hombre-Lobo (cabe destacar aquí la semejanza misional con otros héroes mediáticos que contemporáneamente han gozado de un enorme cariño popular, como ocurriera con El Capitán Piluso, encarnado en la TV, el cine y las historietas locales por el irreemplazable humorista argentino Alberto Olmedo)

Muchas de las hazañas del enmascarado azteca se verán secundadas por algún compañero en los avatares de la lucha libre, como Blue Demon, y habrá de exhibir en su transcurso grandes dotes de innovador tecnológico (cualidad que a veces remite a la bati-cueva del hombre-murciélago) Al igual que otras mitologías populares de nuestro continente - como la literatura de cordel del nordeste brasileño - han llegado a confrontar a ídolos como Roberto Carlos con el propio Lucifer, Santo no se cuestiona jamás porqué al cabo de una extenuante contienda le toca abandonar el estadio para hacer horas extras intentando frenar, por ejemplo, la venganza de una momia o una invasión extraterrestre. Esa es, al fin y al cabo, la lógica que lo ha hecho inmortal.

El período que estamos revisando encontró al cine nacional sin una gran tradición en el género fantástico (tal vez intentos aislados, como “El extraño caso del hombre y la bestia” de Mario Sóffici, “Obras Maestras del Terror” de Enrique Carreras, o “Invasión” de Hugo Santiago, por citar un puñado de ejemplos) En la segunda mitad de la década del 60 se destacó, sin embargo, la significativamente audaz apuesta de un realizador afecto a cultivar temáticas de lo más diversas: Emilio Vieyra. Criticado por algunos especialistas en virtud de profesar una ideología condescendiente con los gobiernos de facto, realizó un puñado de filmes que recién hoy se pueden ver completos, comprobando que contenían un erotismo explícito (desde desnudos totales masculinos y femeninos a masturbaciones con vibrador, pasando por actos de lesbianismo concretados sin el menor disimulo) al que por entonces no se atrevían ni las más calificadas películas del primer mundo. Obviamente, por entonces dichas escenas jamás pasaron por las pupilas  adolescentes que despertaban al sexo consumiendo revistas porno soft de contrabando en las cuales se borraba fotográficamente el pubis de las damas… como si fueran enteramente lisas. Títulos como "Extraña Invasión", "Placer sangriento", "La Venganza del Sexo", "La Bestia Desnuda" y "Sangre de Vírgenes" explican el gusto de Vieyra por el terror, el misterio y la ciencia-ficción, que el director combinó con elementos de una imaginación infrecuente, que a la larga ha contribuido a convertir a estas películas en obras de culto, tanto en la Argentina como en los Estados Unidos y Europa, donde varias de ellas son comercializadas en video y emitidas por TV.-

Continuará…

domingo, 4 de enero de 2026

RECOMENDACIONES

JAY KELLY

CON LA FAMA NO ALCANZA

“Si intentas seguir siendo el protagonista romántico a mi edad, es triste y no quiero resultar patético”.

George Clooney

 

En el film Cazador blanco, corazón negro (1990), el egregio Clint Eastwood encarna a un John Huston que, en una sobremesa celebrada durante el rodaje de La Reina Africana (1951), algo ebrio, intenta salvar el honor de un amigo judío insultado por un nazi, pero no consigue ni armar la guardia para boxear al agresor ni siquiera mantenerse en pie, y es vapuleado por ese rival hasta quedar inconsciente.

Con espíritu semejante, y fiel a su costumbre de no competir en pos de primicias, nuestro portal se mete a destiempo con el último film de Noah Baumbach, tan solo porque recibimos comentarios - supuestamente autorizados - acerca de que era una mierda. 

La trama sigue a un actor maduro de Hollywood que consagró su vida a la fama dejando de lado la dimensión personal y familiar de su existencia, a lo largo del periplo que media hacia un homenaje a su carrera organizado en la Toscana (Italia), durante el cual intentará sin suerte recuperar tanto el afecto de sus hijas como el de algún viejo amigo, los que se le irán escurriendo entre las manos en el marco de una fellinesca sarabanda que por momentos recuerda pasajes de La Dolce Vita (1960), como en la secuencia del viaje en tren de segunda clase, en que ese divo en las postrimerías de su carrera desciende del pedestal para departir con la gente de igual a igual.

Más allá de disfrutar siempre cualquier historia de cine dentro del cine, y apreciar tanto el sereno ritmo narrativo de esta como la prestancia otoñal de George Clooney, ingenuamente o porque se impone a una genuina cinefilia, nos conmovió - y recomendamos a todx interesadx en el arte dramático - la escena en que el protagonista pide a un ex compañero de cuarto en el conservatorio leer el menú de una confitería "con elección de emociones", o aquella en que comete el acto de arrojo (ajeno a su profesión) de perseguir a un ladrón para devolver su cartera a una anciana, o ese flash back alusivo al rodaje de su primera escena romántica con una estrellita deliciosa… que se pedorrea en plena toma.

Párrafo aparte merece la emotiva performance dramática de Adam Sandler, comediante que hemos evitado por todos los medios, y que aquí interpreta al único interlocutor cálido y consecuente del protagonista: su representante. 

Al igual que en los sucesivos desplantes que acumula el personaje encarnado por Woody Allen en Broadway Danny Rose (1984) - tal vez uno de sus mejores y más entrañables films -, en la única cita con otro actor (Patrick Wilson) a la que asiste Ron (Sandler), resulta despedido. Más tarde, quien lo da de baja intenta justificar tal decisión frente al protagonista, soltándole la frase “se sienten como de la familia pero se llevan el 15% de nuestro cachet”.

Historia de dos soledades interdependientes, al fin y al cabo, un film que hubiera emocionado a nuestros padres y abuelos.

Y con eso nos basta para recomendarlo enfáticamente.-

 

 

Buscálo en Netflix o descargá la aplicación U Torrent Web desde cualquier ordenador y, a continuación, los links que adjuntamos al pie de cada nota descargarán por default el film recomendado. Utilizando una metáfora didáctica, U Torrent Web será tu carrito de supermercado, y el link que te propongamos remitirá a la góndola del supermercado, donde hallarás el producto en cuestión para su descarga.

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https://dontorrent.prof/pelicula/29897/Jay-Kelly-4K

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